lunes, 20 de junio de 2011

EJE I : INTRODUCCIÓN A LA FORMACION ÉTICA Y CIUDADANA




¿Cuáles son algunos de los propósitos de Formación Ética yCiudadana?

Uno de los propósitos esenciales es formar ciudadanos capaces de participar en una sociedad pluralista y democrática. La democracia y el pluralismo exigen de todos nosotros una actitud de respeto y reconocimiento de las diferencias individuales, grupales y culturales, de acuerdo con la Constitución Nacional y los Tratados y Pactos que, luego de la Reforma de 1994, han adquirido rango constitucional.
Si la intención es formar ciudadanos reflexivos, críticos y autónomos, el modo de transmitir los valores que deben ser compartidos por todos es contrario al adoctrinamiento o la inculcación, modalidades que han sido comunes para la educación moral tradicional Por el contrario, se pretende que los estudiantes incorporen esos valores de manera consciente reconociendo la necesidad de comprometerse con ellos para su defensa.
Para lograr estas propuestas la escuela debe comprometerse a brindar herramientas para que los alumnos sean capaces de elaborar juicios morales y juicios políticos acerca de la realidad en la que viven y generar en ellos el compromiso necesario para la construcción de proyectos comunes dentro del marco que ofrece la vida en democracia. Por estas razones, se ocupa del desarrollo y del ejercicio de la argumentación, el diálogo y la participación. 

¿En qué se diferencia Formación Ética Ciudadana de la Educación Cívica tradicional? 

La educación cívica tradicional ha tenido como uno de sus objetivos que los estudiantes "conozcan" las normas constitucionales. En Algunos casos, se ha pretendido la memorización de dichas normas sin conexión alguna con el contexto social e histórico. la educación cívica (en sus distintas variantes) se redujo a ser transmisora de información que, incluso se llevó a cabo durante períodos dictatoriales. En estos períodos, la disociación entre el estudio de la norma y los hechos llegó a su máxima expresión, impidiendo una mirada crítica sobre lo que ocurría. Formación Ética y Ciudadana, en cambio, es una propuesta que sólo adquiere validez dentro de un sistema democrático. No se puede concebir una formación ética y ciudadana en un sistema en el que la persona no sea considerada un ser libre, un ser capaz de elegir y desarrollar su plan de vida, capaz de opinar y desarrollar su juicio crítico, de determinarse, de participar de la creación de normas y de la deliberación sobre la toma de decisiones públicas. En este sentido, no alcanza con el conocimiento de normas. La transmisión dogmática de las normas impide el análisis crítico y una visión dinámica del derecho y de la realidad política. 

¿Existen diferencias entre formación ética formación moral? 

Desde el punto de vista etimológico, las palabras 'ética' y 'moral' se refieren a los hábitos y las costumbres. Aunque en el uso cotidiano aparecen como sinónimos, proponemos algunas diferencias para su tratamiento disciplinar en la escuela:
·       la moral puede definirse como el conjunto de normas, va10res y costumbres que rigen en un grupo (ya sea éste social, cultural, étnico, religioso). Siguiendo esta definición, en una determinada sociedad pueden convivir morales diversas.
·       la ética puede definirse como una reflexión sobre el origen, la articulación y el fundamento de los conjuntos de normas, valores y costumbres de los grupos humanos. Por ejemplo, la ética se pregunta porqué ciertas- normas nos parecen justas o por qué algo es considerado valioso.
Esta distinción es útil para entender el carácter peculiar de la formación ética. La formación ética pretende brindar a los alumnos herramientas para que sean capaces de: analizar críticamente, fundamentar conductas propias y ajenas, reflexionar sobre el sentido y funcionalidad de las normas, argumentar a favor y en contra de posturas valorativas diversas, debatir con el fin de explicitar las diferencias e indagar el modo de llegar a acuerdos posibles para la acción colectiva. 

¿Qué es la ciudadanía? 

No existe un concepto único de ciudadanía, ya que ésta es el resultado del proceso histórico, cultural y social de cada país.
Inicialmente se resaltaba más los derechos ciudadanos por contraposición a los antiguos regímenes en los que prevalecían las ideas de deberes, obligaciones y lealtades, por tanto, destacaba una definición de ciudadanía pasiva en la que los ciudadanos solamente tenía derechos y no tanto responsabilidades. Se puede definir a los ciudadanos como

Un individuo con un conjunto de derechos garantizados por el Estado y con responsabilidades hacia la comunidad política de la que forma parte.
El Ciudadano en General es la persona que forma parte de una sociedad. la condición de miembro de dicha comunidad se conoce como ciudadanía, y conlleva una serie de deberes y una serie de derechos que cada ciudadano debe respetar y hacer lo suyo que se cumplan como un ciudadano.
Etimológicamente, el término tiene su origen en ciudad, ya que originalmente ésta era la unidad política más importante. Con el tiempo la unidad política pasó a ser el Estado y, hoy en día, nos referimos a ciudadanos y ciudadanas respecto a un Estado (por ejemplo, ciudadanos argentinos).
La ciudadanía es un estatus concedido a aquellos que son miembros totales de una comunidad. es decir aquellos que pueden ejercer en forma plena todos sus derechos yresponsabilidades. Todos los que poseen el estatus son iguales respecto a los derechos ydeberes con los que está dotado dicha condición.
Esta definición hace referencia por igual a los derechos y responsabilidades que tienen los individuos como miembros de una comunidad política. Es decir incorpora los componentes de la ciudadanía pasiva y la ciudadanía activa.
Tradiciones que influyen en la conformación de la ciudadanía
La formación de la ciudadanía es el resultado histórico de tres tradiciones muy diferentes, las cuales se han combinado en forma diferente en diversos países dando lugar a diversos tipos de ciudadanos. Estas tradiciones son:
La Republicana: Vida pública y bien común por encima del individuo. Propicia la ciudadanía activa. Propicia el cumplimiento de las llamadas virtudes cívicas.
La liberal: Toma como centro de la ciudadanía al individuo y como valores fundamentales los derechos civiles. El individuo prevalece sobre el bien común.
La Democrática: Propugna la igualdad de todos los ciudadanos, la justicia y el autogobiemo. 

Elementos de la Ciudadanía 

a)      la ciudadanía supone la existencia de individuos con cierta autonomía, con capacidad de pensar y decidir con criterio propio.
b)      la existencia y reconocimiento de derechos civiles, políticos y sociales.
c)      la posibilidad de ejercer esos derechos.
d)      la existencia de un sentimiento de pertenencia a una comunidad política.
e)      la capacidad de decidir libremente y de participar activamente en los asuntos públicos. f ) la capacidad de participar en la riqueza y el bienestar que produce una sociedad. 

Los Derechos Ciudadanos 

La ciudadanía supone el ejercicio de tres tipos de derechos:
a) Derechos civiles:
Libertad de propiedad, libertad de contrato, de pensamiento, opinión, de conciencia ,religión y expresión, de movimiento o de libre tránsito, a la justicia.

b) Derechos políticos:
A elegir y ser elegidos, a participar en los asuntos públicos, al voto, etc. c) Derechos sociales:
Derecho a la vida, a la alimentación, al trabajo, a la sindicalización, a la seguridad social, a la vivienda a 1 a salud a la educación.
Surge una pregunta: ¿Podemos ser ciudadanos/ as iguales en una sociedad totalmente desigual?
¿es posible que todos tengamos los mismos derechos y las mismas obligaciones siendo tan desiguales? 

Las Ciudadanías Diferenciadas 

1. L a ciudadanía no es sólo un status determinado, definido por un conjunto de derechos y responsabilidades. Ella es también una identidad, una expresión de la propia pertenencia a una comunidad política.
2. Es evidente, sin embargo, que muchos grupos - negros, mujeres, pueblos aborígenes, minorías étnicas y religiosas, homosexuales y lesbianas - todavía se sienten excluidos de la "cultura común", a pesar de poseer los derechos comunes de la ciudadanía. Los integrantes de estos grupos se sienten excluidos no sólo debido a su status socioeconól11ico sino también por su identidad sociocultural: su "diferencia".
3. Estos grupos sólo pueden ser integrados a la cultura común si adoptamos una concepción de la "ciudadanía diferenciada" (Young 1989; 1990). En esta perspectiva,
Los miembros de ciertos grupos serían incorporados a la comunidad política no sólo como individuos sino a través de sus respectivos grupos, y sus derechos dependerían, en parte, de su pertenencia a ellos, por eso hoy se habla de una ciudadanía diferenciada y de derechos diferenciados, derechos colectivos.
Ciudadanía como posesión de derechos de obligaciones
El concepto de "ciudadanía" es un concepto histórico y dinámico cuyos contenidos han variado a lo largo de los tiempos. Hay consenso en definir ciudadanía como un conjunto de derechos y responsabilidades de las personas en el marco de una comunidad determinada. Pero determinar quiénes son las personas reconocidas como ciudadanas y cuáles son esos derechos yesos deberes, son asuntos sobre los que generalmente existen controversias y que dependen de contextos históricos y de relaciones de fuerza entre los distintos actores políticos que participan del juego democrático.
Actualmente existe un renovado interés por la ciudadanía. Este interés está motivado por diversos factores. Uno de ellos es la preocupación por el hecho de que en las sociedades actuales la ciudadanía parece reducirse al ejercicio del voto en elecciones periódicas de autoridades. Además, los ciudadanos no se sienten representados por los políticos a los que votan, y expresan poca confianza hacia los poderes del Estado (por ejemplo, hacia el Poder Judicial], ya sea porque estos poderes no actúan en forma independiente o porque se muestran
, poco dispuestos a resolver los graves problemas que sufre la sociedad. Pero también este interés reconoce signos positivos. Nuevas formas de participación y de organización de sectores perjudicados por las sucesivas crisis, logros alcanzados por nuevos movimientos sociales y diversas acciones colectivas, indican el surgimiento de renovadas maneras de ejercer la ciudadanía.
La ciudadanía consiste especialmente en asegurar que cada cual sea tratado como un miembro pleno de una sociedad de iguales. La manera de asegurar este tipo de sociedad es otorgar a los individuos un número creciente de derechos de ciudadanía. Estos derechos son reconocidos por igual a todos los que son miembros plenos de una comunidad, independientemente de la clase social a la que cada ciudadano pertenezca.
El concepto de ciudadanía puede dividirse en tres estratos: ciudadanía legal, ciudadanía política y ciudadanía social. Cada aspecto se caracteriza por un conjunto de derechos.
La ciudadanía legal es la totalidad de derechos que tienen los ciudadanos en asuntos concernientes a la ley. Es la dimensión jurídica de la ciudadanía. Desde esta dimensión, la ciudadanía se entiende como un andamio legal que estructura las relaciones entre los individuos.
Esta legalidad se expresa a través de la definición de un conjunto de derechos que son portadas por quienes pertenecen a un Estado. la ciudadanía legal I incluye todos los derechos civiles que están vinculados con la libertad (libertad de palabra, de asociación, de circulación, de pensamiento, de religión, de propiedad, de contratar) y que suponen la igualdad ante la ley.
La ciudadanía política incluye los derechos políticos, reconociendo el derecho al sufragio y a la participación política en carácter de elector o de dirigente.
La ciudadanía social atribuye a los sujetos el derecho a un nivel adecuado de educación, de salud, de trabajo, de vivienda y de seguridad social.
El desarrollo de la ciudadanía social (es decir, de los derechos sociales) permite ampliar capacidades que habilitan a los ciudadanos para el ejercicio de los derechos políticos. Es decir, la ciudadanía social desarrolla en los individuos las capacidades necesarias para participar activamente en el terreno político. la ciudadanía política depende de la ciudadanía social porque, si los individuos no tienen, por ejemplo, una adecuada educación, no podrán acceder a la información necesaria que les permitirá tomar decisiones políticas o acceder a espacios públicos de discusión.
El universalismo limitado de la ciudadanía
Jurídicamente, la ciudadanía es un título que sirve para reconocer la pertenencia de una persona a un Estado y su capacidad individual como miembro activo de éste. Equivale al reconocimiento de una serie de derechos y de deberes relacionados con la participación en la esfera pública. la ciudadanía posee una especial dignidad. Se trata de una cualidad que el Estado le reconoce al individuo por el hecho de pertenecer a una comunidad política.
La ciudadanía no es únicamente un sistema de protección de derechos. Es también un sentimiento común de pertenencia. la ciudadanía implica, entonces, un universalismo limitado: se aplica a casi todos los adultos en el territorio de un Estado organizado según un régimen democrático. No incluye, por ejemplo, a los extranjeros que viven dentro de ese territorio.
Este universalismo limitado de la ciudadanía se distingue del universalismo ilimitado de los derechos humanos. los derechos humanos deben ser garantizados a todas las personas sin excepción en todo tipo de países y Estados.
Pero si atendemos a los derechos que, según Marshall, deben ser reconocidos a los ciudadanos, sólo los derechos políticos (especialmente, a votar libremente en elecciones periódicas y a ejercer cargos públicos) son los que quedan limitados a quienes pertenecen (por nacimiento o por elección) a un Estado determinado. 

Ciudadanía simbólica 

La ciudadanía no se limita a aspectos legales ni puede ser definida sólo en términos de derechos. la ciudadanía tiene también un componente simbólico. En sociedades multiculturales como la nuestra, puede suceder que una persona sea reconocida legalmente como ciudadana de un Estado pero que simbólicamente sea excluida de la comunidad a la que pertenece. Por ejemplo, si el Estado no reconoce como una de sus lenguas a la lengua que habla un grupo de ciudadanos pertenecientes a un pueblo indígena, estas personas estarían siendo excluidas de la ciudadanía simbólica.
La religión suele ser un componente muy importante en la identidad de las personas. Si una sociedad no es homogénea en materia religiosa, el Estado no debería identificarse con ninguna religión. Por ejemplo, en Inglaterra el símbolo central del Estado, la reina, es anglicana, pero muchos ciudadanos de ese país no son anglicanos, y pueden sentirse excluidos de este nivel simbólico de la sociedad. Desde este punto de vista, el acervo simbólico de una sociedad no debería con­tener símbolos dirigidos contra una minoría, pues la estaría excluyendo de un aspecto muy  importante propio de la ciudadanía. 

Nacionalidad ciudadanía 

Ser un ciudadano es ser un miembro de la comunidad política. En el concepto de Marshall, la comunidad política que concede el estatus de ciudadano es el Estado-Nación: "la ciudadanía ... es, por definición, nacional" (Marshall 1964: 72). Típicamente, en las sociedades modernas el Estado-Nación es el lugar privilegiado de la ciudadanía (Brubaker 1992). Como consecuencia, "la ciudadanía y la nacionalidad han llegado, inextricablemente, a entrelazarse" (Pierson 2004: 128). El Estado-Nación moderno es simultáneamente una organización territorial con monopolio sobre los medios de violencia- (Weber 1968), y una institución de membresía, una asociación de ciudadanos- (Brubaker 1992). Este estrecho vínculo entre ciudadanía y nacionalidad es reforzado por una configuración internacional en la que los Estados se mantienen como los actores claves en la política mundial (Giddens 1985; Pierson 2004); en tanto que la ciudadanía legal se convierte en "un sistema de archivo internacional, como un mecanismo para ubicar a las personas en los Estados" (Brubaker 1992: 31).
Sin embargo, esta fusión conceptual oscurece las contribuciones del concepto de ciudadanía como dispositivo analítico para estudiar el "contrato implícito entre los ciudadanos y el Estado" (King 1999: 19). Una cosa es ser miembros legales de un Estado-Nación y otra muy diferente tener "una parte de la herencia social. .. un reclamo para ser aceptados como miembros absolutos de la sociedad, es decir, como ciudadanos" (Marshall 1964: 69-70). Es por lo tanto útil distinguir entre: a) membresía legal, la que la Declaración Universal de los Derechos Humanos llama "el derecho a la nacionalidad" (Naciones Unidas 1948); y b) ciudadanía, la cual implica una cierta cualidad en la relación entre el individuo y el Estado. Esta diferenciación es destacada por Silver (1997), quien distingue "membresía formal" de "ciudadanía sustantiva". La primera tiende a ser una categoría clara y cortante, fundada en la ley, mientras que la última se ocupa de los derechos adquiridos (entitlements), y de derechos (rights) y deberes otorgados a individuos y grupos. La ciudadanía legal, observa Brubaker (1992:31), es tanto un "objeto de exclusión" (prerrequisito para otros derechos) como un "instrumento de exclusión" (un estatus cuyo acceso es restringidQ). Para mayor claridad conceptual en el resto de este artículo, voy a quebrar la unión entre ciudadanía y nacionalidad, usando el término ciudadanía para denotar membresía absoluta en una comunidad política dada, y nacionalidad o ciudadanía legal para referir a la dimensión legal de esa membresía. 

Ciudadanía formal sustantiva 

De acuerdo a Kabeer (2000: 86), la exclusión social surge cuando los mecanismos institucionales de distribución de recursos y de valoración social "sistemáticamente niegan a grupos particulares los recursos y el reconocimiento que les permitirían participar completamente en la vida de esa sociedad". Consecuentemente, la exclusión es lo opuesto de una ciudadanía activa. Esta relación inversa es señalada por Batsleer y Humphries (2000: 2), cuando ellos observan que "ser ciudadano es ser incluido". ¿Qué significa entonces participar completamente en la vida social? ¿Cuáles son los componentes de la ciudadanía sustantiva? Marshall (1964) diferenció tres componentes, que King. (1999) re-etiquetó como "el triunvirato de la ciudadanía", lIamándolos derechos civiles, políticos y sociales. 

Componentes de la ciudadanía 

Derechos Civiles
Derechos Políticos
Derechos Sociales
Libertad individual
Participación política
Bienestar social
Habeas Corpus;
Derecho a elegir ser
Derecho a la
Libertad de expresión,
elegido
educación, a la
pensamiento y credo;

seguridad social, al
debido proceso de ley;

cuidado de la salud
libertad contractual




Disfrutar la ciudadanía sustantiva es por lo tanto ser partícipe de este triunvirato de derechos y al mismo tiempo ser responsable de un conjunto de obligaciones y deberes. La especificación de estos deberes discrepa de una sociedad a otra, involucrando un "balance precario entre derechos obligaciones" (Wolfe 2002: 107). Esta podría incluir el servicio militar, la participación en el mercado de trabajo, pagar impuestos, obedecer las leyes aun si ellas chocasen con creencias personales, o la maternidad (Marshall 1964; Brubaker 1992; King 1999; Wolfe 2002). Estos deberes no son parte de una relación contractual explícita (Pierson 2004), pero demandan un "sentido vivo de la responsabilidad hacia el bienestar de la comunidad" (Marshall 1964: 112), basado en lo que Parekh (2002) llama un "sentido común de pertenencia". Consecuentemente, la ciudadanía es un camino de doble vía, no solamente en la articulación de los derechos y deberes tradicionales, sino también en la sutileza del sentido de pertenencia: "ser aceptado y sent![se bienvenido" (Parekh 2000: 342). La ciudadanía, en resumen, "significa y hace realidad tal aceptación recíproca" (Parekh 2002: 6).
Además, la ciudadanía es un concepto profundamente político, delineado por las negociaciones políticas y las relaciones de poder (Wolfe 2002b). Como tal, implica un compromiso cívico y un activo rol en la toma de decisiones. Esta participación requiere, como Silver (1997) señala, la existencia de una' esfera pública incluyente y de una cultura política igualitaria basada en leyes básicas arreglos constitucionales. La ciudadanía es inherentemente relacional. Uno sólo puede ser definido como ciudadano al empezar a ser igual a los demás (MarshaIl1964), yen relación al Estado.
Como Wolfe (2002: 107-8) plantea, "la ciudadanía requiere al Estado ... sin un Estado, sin todos los derechos y deberes que un Estado requiere, no podría haber ciudadanía". Además, esta también requiere una concepción que incluya tanto los derechos individuales como los de grupo. Como la exclusión social es principalmente un fenómeno de grupo (Kabeer 2000), los derechos de la ciudadanía definidos individualmente son impropios para combatir la exclusión social basada en consideraciones grupales (Silver 1997). En resumen, la ciudadanía activa y sustantiva incluye los derechos civiles, políticos, sociales, derechos colectivos o grupales, pertenencia y compromiso cívico. Obviamente esto es un ideal político, que sirve como objetivo y medida del progreso social en la expansión de los derechos humanos (Marshall 1964). Bajo esta óptica, la ciudadanía incompleta/fallida es la piedra angular de la exclusión social. (Rodgers, Gore et al. 1995).
La confianza como base de la democracia de la ciudadanía
La democracia puede ser entendida como una forma de gobierno o también como una forma de vida. Entenderla sólo como forma de gobierno es considerar su aspecto instrumental. La democracia, desde esta visión, es un procedimiento que permite resolver pacíficamente las disputas o conflictos que los ciudadanos exijan a. los gobernantes la satisfacción de sus necesidades. En general, esta manera de concebir la democracia no pone el énfasis en la participación activa de los ciudadanos. Los procedimientos de la democracia instituyen que los ciudadanos deben pronunciarse periódicamente por medio del voto controlar la acción de los representantes a través de mecanismos claramente estipulados.
En cambio, entender la democracia como forma de vida alude al valor de la participación ciudadana como actividad intrínseca y consustancial al desarrollo de las cualidades propias del ser humano. Participar no se reduce a emitir un voto "cada determinado número de años", sino que implica actuar junto con otros con el fin de llevar a cabo un proyecto común. En este sentido, se entiende que la democracia no es sólo una forma de gobierno o procedimiento de toma de decisiones políticas, sino también una forma de vida que promueve la acción ciudadana la liber­tad de los individuos. Y que esa forma de gobierno se fortalece y se consolida gracias a la participación activa, cotidiana y permanente de los ciudadanos.
Es claro que "democracia" como forma de gobierno y "democracia" como forma de vida no se contraponen sino que se complementan y tienen un punto en común: el gobierno debe recaer en manos de personas corrientes (los ciudadanos adultos) y no en personalidades "extraordinarias". La democracia descansa sobre prácticas sociopolíticas de confianza en el ciudadano y de los ciudadanos entre ellos. No se trata de una confianza en los dirigentes políticos sino en los ciudadanos y entre ciudadanos: sobre este principio reposan las instituciones y prácticas democráticas.
Su éxito o fracaso depende de los ciudadanos y políticos, de su nivel de preparación para la participación, la gestión y la administración de los asuntos comunes.
La democracia es una antigua idea que expresa algo simple: la pretensión de dar una mayor capacidad de deliberación, pensamiento y reflexión no a personas extraordinarias, sino a la ciuddanía. La democracia entraña confianza en la capacidad de deliberación y de acción de los ciudadanos.
Por eso, cuando se exacerban el control y el estado policíaco la democracia se resiente. La desconfianza en el otro es la que genera la preocupación, la que engendra el control, y el control del control. En la democracia la confianza permite a los ciudadanos vivir en libertad y hacerse responsables de esa libertad. En la democracia se prefiere la cooperación al control..
La confianza consiste en dejar una parte de iniciativa a otro, aceptar que el porvenir puede, en parte, descansar sobre la acción de otro diferente a uno. La confianza no es abandono sino emancipación. Instituye sujetos en una libertad común. Es la aceptación del riesgo de renunciar a un poder.
Según Hanna Arendt, filósofa alemana, el poder corresponde a la capacidad humana, no simplemente para actuar, sino para actuar concertadamente. El poder nunca es propiedad de un individuo; perten.ece a un grupo y sigue existiendo mientras el grupo se mantenga unido. 

• Reunidos en grupos, confeccionen una lista de obligaciones ciudadanas y otra de responsabilidades ciudadanas. Luego, brinden ejemplos de acciones responsables de las que hayan tomado conocimiento. Compartan estas listas y ejemplos con los otros grupos. 

Las responsabilidades u obligaciones ciudadanas 

La idea de que la ciudadanía es un estatus que da derechos es una concepción que dice poco sobre la responsabilidad de tos ciudadanos de participar en la vida pública. Por eso, es necesario complementar la aceptación de los derechos de ciudadanía con las responsabilidades y virtudes ciudadanas.
Referirse la responsabilidad de los ciudadanos no es lo mismo que referirse a sus obligaciones. Por ejemplo: los ciudadanos tienen la obligación de pagar sus impuestos pero no tienen obligación de participar en un partido político o en un organismo no gubernamental. Si participan es porque se sienten responsables ante sus conciudadanos.
La responsabilidad va más allá de la obligación. Es una acción guiada por la conciencia y hasta puede ser una acción que cuestione algunas de las obligaciones impuestas por el Estado. Por ejemplo. la desobediencia civil es un tipo de acción colectiva que cuestiona alguna medida guber­namental o alguna ley por considerarla injusta. Esa desobediencia lleva a incumplir alguna obligación, pero no es irresponsable ya que las personas que realizan esa acción cuestionan públicamente esa medida o ley luchan por modificarla, haciéndose cargo ante los demás de los efectos o consecuencias que pueda tener ese incumplimiento.
El ciudadano actúa con responsabilidad cuando realiza ciertas acciones públicas incluso cuando no está obligado a hacerlas. Las lleva adelante en lugar de replegarse en la inacción y aun sabiendo que esa inacción no le acarrearía costos personales.
Este tipo de responsabilidad hacia otros está en la base del comportamiento solidario y se vuelve muy significativo en tiempos difíciles (como han sido los tiempos de la dictadura militar).
El movimiento de derechos humanos es un caso paradigmático del papel crucial que desempeña la acción ciudadana responsable. Las personas que se comprometieron y se comprometen en la lucha por los derechos humanos no tenían ni tienen ninguna obligación de hacerla. El movimiento de derechos humanos está constituido por un grupo de organizaciones solidarias sostenidas en la responsabilidad social de sus miembros. Son organizaciones que cumplen una doble función: legitimar la demanda frente al Estado y promover cambios en las prácticas estatales. Y desarrollan una doble didáctica: enseñan cómo se demandan derechos y cómo se ejerce el control ciudadano sobre el aparato del Estado, al hacer un continuo monitoreo de la gestión estatal en relación con los derechos humanos.
La responsabilidad ciudadana es solidaria pues se aplica a los asuntos que afectan a la comunidad. No es la responsabilidad individual referida a los asuntos privados. 

Procesos sociales de construcción de ciudadanía 

Los ciudadanos excluidos de los circuitos económicos y sociales (en especial, las personas d~sempleadas que no logran reinsertarse en el mercado laboral formal) no pueden ejercer plenamente los atributos correspondientes a su condición de ciudadanos. Lo económico condiciona lo político negando no tanto la dimensión legal de los derechos sino más bien el ejercicio efectivo de los mismos. Esta realidad que viven millones de ciudadanos en América Latina configura una "ciudadanía incompleta" o "ciudadanía de segunda clase': Con frecuencia, se apela al Estado como la instancia que debe subsanar esa realidad y brindar una ciudadanía real y simbólica plena.
Sin embargo, cabe preguntarse si la práctica estatal agota la posibilidad de construcción de ciudadanía, o si además del ciudadano del Estado se puede reconocer un ciudadano de la sociedad civil.
En los últimos tiempos, la sociedad civil ha mostrado su capacidad de construir ciudadanía "desde abajo" a través de modos nuevos de organización y participación que no dependen de las instituciones brindadas por el Estado. Estos modos permiten comprobar que la sociedad civil ha logrado, en ocasiones, que muchas personas abandonen su condición de excluidos a través de la participación horizontal, la iniciativa y el diálogo.
Un repaso de las noticias del día nos confirma que en América Latina existe una gran distancia entre los derechos definidos formalmente y lo que sucede en la práctica.
Es común que las personas más castigadas por esta realidad la vivan como si fuera "normal", como si las diferencias y las jerarquías sociales fueran naturales. Y la relación que establecen con el Estado no es en términos de ciudadanía, derechos y obligaciones, sino de ciientelismo y de paternalismo.
Pero también es cierto que América Latina es una región que tiene una historia rica y compleja de luchas populares que impulsaron la expansión de la ciudadanía y los derechos. Las luchas campesinas, las protestas obreras, los movimientos populares antiguos y recientes, las mo­vilizaciones políticas, son datos que también forman parte de esta realidad. En nuestro país, las respuestas a las crisis políticas y económicas de los últimos años han sido muy novedosas y han dado lugar a dispositivos de democracia directa ya modelos de autogestión.
Ejemplos de Procesos sociales de construcción de ciudadanía
Al día de hoy, existen 150 empresas en todo el país que fUeron recuperadas luego de un proceso de quiebra y 11 mil obreros que trabqjan de manera autogestiva. En una reunión celebrada en la sede de Poder Ciudadano, Diego Kravetz, abogado del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, explicó las claves, conflictos y desafios de un proceso que sirve como termómetro de las urgencias del país.
"Empresa que cae debe ser recuperada por los trabajadores. No hay otra solución si no se quiere aumentar los niveles de exclusión ni dilapidar los capitales nacionales. Además, las empresas recuperadas no generan más gasto que los planes sociales para desocupados", subrayó Kravetz.
El Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas es una organización apartídaria que agrupa a 70 fábricas que hoy por hoy fUncionan bajo la modalidad de trabajo autogestivo. Su lema es "ocupar, resistir y producir" y su prioridad, mantener lafuente de trabajo.
"Cuando se produce una quiebra, el trabajador no cobra nada, y tampoco se puede reinsertar en el mercado laboral. Por eso, lo que tratamos desde el Movimiento es que los trabajadores puedan quedarse con los medios de producción y conservar el empleo de manera legal. "
"Luego de declarada la quiebra o del abandono de la empresa por el dueño, el primer objetivo es evitar que lafábrica sea 'fajeada", es decir, clausurada con fajas judiciales que impiden el ingreso a sus trabajadores. Esto supone una ardua batalla tanto con la policía como con los propios jueces. Ahora, cada vez hay más síndicos que en estas situaciones suelen nombrar a los obreros como depositarios judiciales de los bienes", señaló Kravetz. El paso posterior es solicitar ante la justicia la continuidad de la empresa bajo la figura legal de una cooperativa formada por sus ex empleados. "El último paso -y el más complicado- es buscar apoyo 



Qué se entiende por sociedad.


Una sociedad es el conjunto de personas, unidas establemente entre sí con el objeto de lograr algo en común. , Los elementos necesarios para que se constituya una sociedad, son los siguientes:
1º Pluralidad de miembros. Ante todo, es necesario que haya más de una persona. Nadie puede formar una sociedad consigo mismo. La pluralidad de miembros es el primer requisito.
2º Unión. Las personas deben estar unidas entre sí por la inteligencia: saber lo que se proponen; y por la voluntad: estar decididas a conseguírlo. Como se trata de unión de inteligencias y voluntades, se la llama unión moral.
3º Estabilidad. La unión entre los miembros de la sociedad, debe ser estable, es decir, duradera.
Si la unión de las inteligencias y de las voluntades fuese solo momentánea, -no se habría constituido una verdadera sociedad, como sucede con las personas que viajan en un avión: conocen todas la meta hacia donde se dirigen, todas quieren llegar allí y para eso emplean un mismo aparato; sin embargo, esa unión de inteligencias y voluntades es transitoria, dura lo que dura el viaje.
4º Bien común. Toda sociedad se forma para lograr algo que beneficie a los asociados. No se concibe que se forme. una sociedad para nada.
La finalidad que se propone la sociedad debe ser algo bueno y honesto, por eso se lo denomina "bien", y como debe beneficiar a todos y a cada uno, se dice "común".
Si una sociedad tuviera como finalidad algo malo, sería una asociación ilícita, sin ningún derecho de existir; p. ej., las bandas de asaltantes, ladrones de autos, etc.
El carácter de una sociedad queda determinado por su finalidad: sociedad industrial, artística, científica, religiosa, deportiva, mutual, etc.
5º Medios adecuados. Los asociados deben usar recursos convenientes y proporcionados para lograr lo que se han propuesto, así como el médico para sanar al enfermo emplea medios aptos para su propósito: análisis, medicinas, régimen alimenticio, etc.
6º Autoridad. La autoridad es otro elemento de la sociedad. Es indispensable que haya alguien con poder de dirigir obligar a los socios a cumplir los compromisos que han contraído al fundar o al ingresar en una sociedad.

EL ESTADO MODERNO COMO FORMA HISTÓRICA DE ORGANIZACIÓN SOCIAL

Más allá de las diferencias sobre su origen o sus funciones, Is:>s investigadores sociales coinciden en señalar una serie de rasgos o atributos que definen a los Estados modernos y los diferencian de otras formas de organización política adoptadas por las sociedades a lo largo de la historia, como la ciudad-estado o el imperio. Estos rasgos son: el control sobre una población y un territorio, el uso exclusivo de la fuerza legítima, un sistema de leyes, un aparato burocrático y la soberanía frente a otros Estados. Para ir por partes: el Estado moderno es una institución que tiene la capacidad de control sobre una población y el dominio exclusivo sobre un territorio. Esa capacidad de control sobre la población significa que el Estado detenta el uso exclusivo de la fuerza legítima, es decir que la sociedad sólo reconoce al Estado la posibilidad de formar ejércitos o cuerpos de policía para mantener el orden o defender el territorio. El Estado ejerce control sobre un territorio, que tiene límites precisos establecidos mediante acuerdos con otros Estados, de tal manera que, ningún otro Estado tiene derechos sobre él.
El control sobre la población no está basado únicamente en el uso efectivo o potencial de la fuerza: también está fundado en un consenso. Los individuos que integran el Estado están de acuerdo en formar parte de él y aceptan su sistema de normas imperante. Este es otro rasgo específico del Estado moderno: cumple sus fines a través de un sistema de leyes y un aparato burocrático, es decir, una serie de instituciones, funcionarios y organismos públicos estables, que no actúan según su voluntad personal o por intereses particulares, sino según criterios establecidos legalmente, independientemente de quien ejerza la autoridad. Es corriente el uso del término Estado para referirse sólo a este último aspecto, el conjunto de las instituciones públicas. En este sentido, el Estado se diferencia del gobierno, que es el conjunto de órganos, agentes y representantes mediante los cuales obra el Estado; son quienes ocupan en cada momento los cargos públicos.
Por último, otro rasgo que define al Estado moderno es la soberanía, es decir, la autoridad que exhibe frente a otros Estados u organizaciones supraestatales (las que agrupan a varios países), integrado en un sistema del que cada Estado es parte. En relación con este punto, los Estados se diferencian de los imperios, en tanto estos últimos aspiran a un dominio universal.
La mayoría de los Estados modernos, por último, son Estados nacionales. Esto significa que el conjunto de personas sobre las que el Estado ejerce su poder forman una comunidad que reconoce una identidad común, a partir de una serie de factores como la lengua, las costumbres, la experiencia de un pasado compartido y un futuro común: es decir que conforman una nación. No toda nación logra organizarse en un Estado, ni todos los Estados coinciden con una única nación: hay Estados en los que coexisten varias nacionalidades, en diversos grados de integración. Muchas veces la convivencia es difícil y se producen enfrentamientos entre los grupos que intentan formar su propio Estado, como sucedió en varios países de Europa oriental. 

2. Concepto de Pueblo, Masa, Pais , Patria , Nacion Estado ,Gobioerno y Soberania


sociedad.
Una sociedad es el conjunto de personas, unidas establemente entre sí con el objeto de lograr algo en común. , Los elementos necesarios para que se constituya una sociedad, son los siguientes:
1º Pluralidad de miembros. Ante todo, es necesario que haya más de una persona. Nadie puede formar una sociedad consigo mismo. La pluralidad de miembros es el primer requisito.
2º Unión. Las personas deben estar unidas entre sí por la inteligencia: saber lo que se proponen; y por la voluntad: estar decididas a conseguírlo. Como se trata de unión de inteligencias y voluntades, se la llama unión moral.
3º Estabilidad. La unión entre los miembros de la sociedad, debe ser estable, es decir, duradera.
Si la unión de las inteligencias y de las voluntades fuese solo momentánea, -no se habría constituido una verdadera sociedad, como sucede con las personas que viajan en un avión: conocen todas la meta hacia donde se dirigen, todas quieren llegar allí y para eso emplean un mismo aparato; sin embargo, esa unión de inteligencias y voluntades es transitoria, dura lo que dura el viaje.
4º Bien común. Toda sociedad se forma para lograr algo que beneficie a los asociados. No se concibe que se forme. una sociedad para nada.
La finalidad que se propone la sociedad debe ser algo bueno y honesto, por eso se lo denomina "bien", y como debe beneficiar a todos y a cada uno, se dice "común".
Si una sociedad tuviera como finalidad algo malo, sería una asociación ilícita, sin ningún derecho de existir; p. ej., las bandas de asaltantes, ladrones de autos, etc.
El carácter de una sociedad queda determinado por su finalidad: sociedad industrial, artística, científica, religiosa, deportiva, mutual, etc.
5º Medios adecuados. Los asociados deben usar recursos convenientes y proporcionados para lograr lo que se han propuesto, así como el médico para sanar al enfermo emplea medios aptos para su propósito: análisis, medicinas, régimen alimenticio, etc.
 Autoridad. La autoridad es otro elemento de la sociedad. Es indispensable que haya alguien con poder de 6ºdirigir y obligar a los socios a cumplir los compromisos que han contraído al fundar o al ingresar en una sociedad.

PUEBLO: Conjunto De personas que habitan en un determinado territorio. Colectividad étnica con conciencia de identidad común, no uniforme, pero sí con una cierta comunidad de origen, historia y cultura.
Él verdadero pueblo democrático, es la reunión de personas y de sociedades menores (familias, gremios, asociaciones, etc.), conscientes de su personalidad, y respetuosos de la libertad y dignidad de los demás
El pueblo suele reunirse en oportunidad de algún acontecimiento o circunstancia que lo congregue.
El pueblo así reunido, suele expresar las opiniones o deseos que lo animan, o escuchar a quienes pueden orientarlo o que deben rendirle cuenta de la gestión de interés público que se le ha encomend'ado.
Pero son características del verdadero pueblo, la cultura que manifiesta y el orden de la concentración ciudadana; el sentido de responsabilidad y el respeto hacia otros grupos o muchedumbres, impulsados por aspiraciones o ideas opuestas.
MASA
Para comprender mejor el significado de "masa", será conveniente considerar el fenómeno de la "masificación". "Masificación" equivale a "despersonalización"; Quien se ha "masificado", ha perdido las características de su personalidad. Ayudará a comprender lo que es la masificación, si se analiza el modo de actuar de los muchachos, cuando están reunidos en grupos.
Se ha comprobado que los niños y jóvenes reunidos en grupos o patotas se comportan diversamente de cuando actúan por separado., Cada uno de los que se reúnen "en barra" se despersonaliza y se pone al nivel de los otros,: ya no piensa por sí mismo, tiene miedo o vergüenza de exteriorizar sus ideas y sentimientos más nobles, trata de acomodarse al modo de ser y de obrar de los demás, de' manera que piensa y habla como los otros y hasta se deja llevar a cometer actos que repugnan a su conciencia.
En los grupos se observa una nivelación de sus componentes que rebaja la inteligencia y la moral individuales.
En esa nivelación de pensamientos y sentimientos, sobresale, únicamente el más atrevido y audaz que se transforma en el cabecilla y domina a los otros.
Se ha producido el fenómeno de la "masificación".
Pero los muchachos reunidos en grupos al mismo tiempo que se despersonalizan y se dejan manejar por el cabecilla, se envalentonan. Cuando actúan "en barra" se sienten más inclinados al mal, más crueles y revoltosos que cuando actúan solos. Son capaces de las burlas más atrevidas, de las indisciplinas más inexplicables, de robos y otros hechos delictuosos que a ninguno se le hubiera ocurrido realizar de estar solo, pero que aparecen como la cosa más sencilla y natural desde el momento que están en "patota
Los fenómenos descriptos no deben producirse siempre, indefectiblemente, en todos los grupos y en todas las grandes concentraciones; pero cuando ocurren, que es con frecuencia, se ha operado la "masificación".
Lo que ocurre en los grupos pequeños, se produce en mayores proporciones, en las grandes aglomeraciones de personas.
Masa es una gran concentración de gente que se ha despersonalizado.
Cada uno de los así reunidos, no piensa y actúa por sí mismo, sino que piensa, siente yactua como lo hacen los demás. Se han "masificado", es decir, han adoptado las modalidades que caracterizan a los grupos.
La masa se caracteriza por su inercia, despersonalización de sus componentes y exageración de sus sentimientos:
a) Inercia. La masa es inerte: o no se mueve por sí misma, espera ser movida. Se deja conducir. Necesita un caudillo, un conductor. El caudillo maneja a la masa y la arrastra en pos de sí. Para lograr ese "arrastre" el caudillo interpreta alguna aspiración de la masa y la sintetiza en una frase breve. Otras veces, él mismo hace surgir en la masa deseos y aspiraciones que sabe expresar en forma sintética Con esas sentencias breves, rotundas, repetidas enérgicamente actúa sobre la masa hasta dominarla y manejarla a su gusto.
b) Despersonalización. Los hombres "masificados" se despersonalizan .. Pierden sus caracteres propios, personales, y se vuelven todos iguales en el modo de pensar y de sentir: piensan y quieren lo que les hace pensar y querer el caudillo. En la masa se opera una nivelación mecánica: se destacan solo el caudillo y sUs satélites, todos los demás se sienten nivelados y siguen al conductor.
A la despersonalización va unida siempre la irreflexibilidad y la irresponsabilidad.
La irreflexibilidad se manifiesta por la ausencia de espíritu crítico. Cada individuo no, piensa ya por cuenta propia, no analiza ni examina los problemas. Acepta, sin más, lo que oye, hace suyos los "slogans" y las frases hechas y las repite sin analizar su contenido.
Se deja llevar más por impulsos que por reflexión y razonamiento. Se contagia de los demás, su voluntad es arrastrada. La irresponsabilidad es una consecuencia de la despersonalización. Los hombres reunidos en masa (masificados) adquieren el sentimiento de su fuerza y de la irresponsabilidad que les da el anonimato. Se contagian y sugestionan mutuamente, pierden el control y son capaces de llegar a excesos lamentables. Cuando la masa es puesta en acción no" se controla: es capaz de incendiar, destrozar instalaciones, linchar a individuos, etc.
e) Emotividad: Se opera una exageración de los sentimientos. A los sentimientos de su fuerza, de su irresponsabilidad, y de su impulsividad hay que agregar sentimientos de mayor crueldad, venganza, odio, etcétera.
Son modalidades más propias de los seres inferiores desde el punto de vista de la civilización que de entidades racionalmente desarrolladas. Es que la reacción del grupo o de la masa rebaja la inteligencia y la moral individuales.
El fenómeno de la masa ocurre porque existe el hombre-masa. Dice Ortega y Gasset que por "masa" no se debe entender especialmente al obrero; no se designa tampoco una clase social sino un modo de ser hombre.
De ahí que puede darse individualmente el hombre-masa que existe actualmente en todas las clases sociales y su característica principal consiste en ser inerte, en dejarse llevar por los demás. 
"Delante de una sola persona podemos saber si es masa o nó". El hombre-masa no tiene convicciones propias, piensa como todos los demás, carece de espíritu de iniciativa, se deja conducir. Se adapta a todas las situaciones; actúa como actúan los otros.
"Masa es todo aquel que no se valora a sí mismo -en bien o en mal- por razones especiales, sino que" se siente "como todo el mundo" y, sin embargo, no se angustia, se siente a gusto al sentirse idéntico a los demás.
Imagínese un hombre humilde que al intentar valorarse por razones especiales -al preguntarse si tiene talento para esto o lo otro, si sobresale en algún orden- advierte que no posee
No confundir "pueblo" con "masa",
El concepto de pueblo no debe ser suplantado por el de masa. Para defender la auténtica democracia, hay que evitar la aglomeración de los hombres a la manera de masas sin alma, sin consistencia moral, social, política y económica.
Cuando un Estado queda abandonado al arbitrio de la masa, muere la democracia.
INSTITUCIÓN. Son mecanismos de orden social y cooperación que procuran normalizar el comportamiento de un” grupo  de individuos (que puede ser reducido o coincidir con una sociedad entera).
PATRIA: Es un concepto lazos comunes sentimentales que unen y representa el sentimiento de pertenencia a una comunidad, como pueden ser el idioma el lenguaje la religión, las costumbres, las tradiciones, los mitos históricos, pertenecer a un mismo grupo étnico, pertenecer a un mismo territorio etc
El PAIS es la zona geográfica que concierne a un Estado.
NACIÓN: Conjunto de personas que habitan en un determinado territorio unidos por lazos comunes como pueden ser un idioma, una etnia, una religión, costumbres, un pasado común y el querer seguir viviendo juntos desarrollando esa base comunitaria que además tiene soberanía, un gobierno y leyes propias e independientes.
ESTADO Es la nación jurídicamente organizada, es decir que tiene leyes y un gobierno soberano. Implica es un concepto político que se refiere a una forma de organización social, política soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones involuntarias, que tiene el poder de regular la vida nacional en un territorio determinado. Usualmente, suele adherirse a la definición del Estado, el reconocimiento por parte de la comunidad internacional Es un conjunto de instituciones que poseen la autoridad y potestad para establecer las normas que regulan una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un territorio determinado, como así también una unidad que tiene el monopolio y el uso legitimo de la violencia
GOBIERNO Es el conjunto de personas e instituciones que conducen al Estado
SOBERANIA. Es el poder absoluto y perpetuo de un Estado La soberanía es un concepto que se define en torno al poder y se comprende como aquella facultad que posee cada Estado de ejercer el poder sobre su sistema de gobierno, su territorio y su población. Lo anterior hace que, en materia interna, un estado, junto a la autoridad en ejercicio, sean los que se encuentran por sobre cualquier otra entidad.
Este concepto surge en la Europa del siglo XVI y XVII cuando se comienza la búsqueda de fundamentos laicos para basar el surgimiento de los nuevos estados nacionales. Se adopta este término proveniente de la palabra "soberano" que se refiere a la inexistencia de control, pero se define también como aquel jefe a cargo de un Estado monárquico. Dado lo anterior, la soberanía es un concepto que se desarrolla en el ámbito político.
La soberanía se puede considerar en dos aspectos diferentes, uno interno y otro externo. En su modo interno, la soberanía hace alusión al poder definido anteriormente, el que se relaciona con el poder de un determinado Estado sobre su territorio y su población. Por otra parte, el carácter externo hace referencia a la independencia que tiene un Estado del poder que ejerce otro, en uh territorio y población diferentes, en otras palabras, un Estado en particular es soberano mientras no dependa de otro Estado.
Por otra parte, la soberanía se puede comprender desde dos perspectivas, una jurídica y una política. La soberanía jurídica es aquella a través de la cual un Estado puede tomar contacto con el mundo, con lo internacional, a través de su participación en diferentes organizaciones internacionales, tratados, pactos y compromisos diplomáticos, entre otros.
La soberanía política es aquella que hace alusión a poder del Estado de imponer todo aquello que le parezca necesario. Aunque se piense que cada Estado ejerce su soberanía jurídica y política, no es así en todas las naciones. Existen casos en los que el Estado puede tener la soberanía jurídica, sin embargo, su soberanía política depende de los dictámenes de otras naciones en cuanto a su desarrollo social, político y económico.
Las notas modernas de la soberanía del Estado, la capacidad de crear y de actualizar el derecho, tanto el interno como el internacional, pero bajo la obligación de actuar conforme al derecho y responsabilidad por esa conducta. 

FORMAS DE GOBIERNO Y FORMAS DE ESTADO

Esta diferencia radica en que las Formas de Estado tienen en consideración la distribución espacial del poder. Tienen en cuenta el territorio Pueden respetarlas o no. Las Formas de Gobierno hacen referencia a la distribución funcional del poder. Se crean determinados organismos a los que se les atribuye funciones.

 La Forma de gobierno es la particular configuración de los órganos que ejercen el poder en una comunidad política.
   
Formas de Estado: Se clasifican en 3 clases          - Estados unitarios
                                                                                  - Estados federales
                                                                                  - Confederación de Estados

Formas De Gobierno: según el pensador griego ARISTOTELES  las formas de gobiernos se clasificaban en puras : cuando los gobernantes repetabanla ley y buscan el bien comun e Impuras , cuando los gobernantes no respetan la ley y buscan su propio beneficio.
Monarquía: conforme al bien común ejercido por uno
Aristocracia: conforme al bien común ejercido por los mejores
Democracia: conforme al bien común ejercido por muchos 
       Formas puras                               Formas impura



      Monarquía                   ®              Tiranía o Totalitarismo
El gobierno de uno solo de                                      El gobierno de uno solo fuera de la ley y en
acuerdo a la ley y en búsqueda                               beneficio propio
del bien común
            Aristocracia          ®              Oligarquía    
El gobierno de” LOS MEJORES “de          El gobierno de  UNOS POCOS fuera de la ley y en beneficio
acuerdo a la ley y en búsqueda                     propio y el de su grupo de amigos
del bien común
        Democracia           ®              Demagogia
          
El gobierno de todo el pueblo para                   El gobierno de una parte del pueblo que para mantenerse en el poder
el pueblo y por el pueblo.                                   O llegar a él manipula al pueblo por medio de  la mentira, el engaño, 
 Busca la integración y                                     el clientelismo,  las dadivas y la  adulación de las masas 
el bien común de acuerdo a la ley                  con el fin de lograr beneficios personales  , fuera de la ley .

Repúblicas: es la forma de gobierno donde el poder radica en el pueblo . quien elige y puede ser elegido para conducir al Estado

                                                                Aristocracia          ®              Oligarquía    

Existen dos tipos de Republicas

                                                             
                                                               Democracia          ®              Demagogia



Clasificación de las formas de gobierno actuales


Repúblicas
La palabra republica, deriva del latín res publica es decir la cosa pública.
Básicamente es la forma de Gobierno en que el pueblo ostenta la soberanía y este delega el poder de gobierno en sus representantes electos. En dicho estado la jefatura del mismo es ejercida por un presidente o similar y no por un monarca (rey o similar).
No obstante esta definición es harto teórica puesto que a lo largo de la historia y en nuestros días, este concepto se ha distorsionado, corrompido, desviado y desvirtuado en diversas ocasiones.
Por tanto es importante señalar que en el estado republicano puro, el gobierno se convierte en instrumento de ejecución de los deseos del pueblo que lo ha elegido, siendo por tanto democracia y republica una misma cosa.
Si bien hay estados monárquicos que han asimilado las ideas democráticas a lo largo de la historia hasta nuestros días, estos adolecen, como mínimo, de una falta de verdadera democracia debido a que el puesto de jefe de Estado no puede ser ejercido por cualquier ciudadano, puesto que este se reserva a los miembros de una determinada estirpe.
La reprublica puede ser definida ademas como la . Organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado.
Características de la república moderna
1.       Soberanía popular.
2.       Respeto a los Derechos Humanos
3.       Libertad en múltiples facetas.
4.       Igualdad ante la ley.
5.       División del poder del Estado en los tres órganos.
6.       Periodicidad en las funciones de los órganos agentes.
7.       Publicidad de los actos de gobierno.
8.       Elección de los funcionarios.
9.       Respeto a las minorías en los actos eleccionarios.
10.   Responsabilidad de los funcionarios.
Una república es la forma de gobierno en la que el jefe del estado no es un monarca, sino un cargo público cuyo ocupante no tiene derecho por sí mismo a ejercerlo, sino que lo ha obtenido mediante un procedimiento de elección pública y está sometido al escrutinio público –ambas cosas en teoría–, y su denominación es compatible con sistemas unipartidistas, dictatoriales y totalitarios. Aunque el republicanismo identifica como valores republicanos los de la Revolución francesa (libertad, igualdad y fraternidad), no es posible identificar históricamente república con democracia o igualdad ante la ley o con la elección de todos los cargos de forma democrática. Desde el propio nacimiento del concepto en la Edad Antigua, con la República romana.
Las listas siguientes incluyen a todas las repúblicas según su régimen interno constitucional independientemente de que se hayan elegido democráticamente o no.

Repúblicas parlamentarias

El parlamentarismo es un sistema de organización política en la que la rama ejecutiva del gobierno depende del apoyo directo o indirecto del parlamento, a menudo expresado por medio de un voto de confianza. El poder ejecutivo de las repúblicas parlamentarias proviene y depende del poder legislativo; el jefe de gobierno (llamado “primer ministro”) a veces es el líder del partido o coalición con mayor representación en el parlamento o cuerpo legislativo. Existe también un jefe de Estado independiente (llamado “presidente” con poderes limitados, simbólicos o meramente ceremoniales).
Repúblicas presidencialistas
Los sistemas presidencialistas tienen una clara soberanía y separación de poderes de gobierno; el ejecutivo es elegido de manera independiente de la rama legislativa, la cual a menudo se conoce como “congreso”. El jefe de gobierno es a la vez jefe de Estado (llamado “presidente”) y por tanto no existe el cargo de primer ministro
Repúblicas semipresidencialistas
§                     En los sistemas semipresidencialistas existe un primer ministro (jefe de gobierno) y un presidente(jefe de Estado), el poder ejecutivo es compartido o "bicéfalo". A diferencia de los sistemas parlamentarios el presidente no es una figura ceremonial, sino que posee algunos poderes ejecutivos y se encarga de algunas áreas del gobierno. El presidente a menudo se elige de manera separada de la rama legislativa.

Repúblicas unipartidistas

§                     Las repúblicas unipartidistas son estados en los que un partido único tiene todo el poder en el gobierno o estados en que la estructura del partido es a la vez la estructura del gobierno y que no permiten la creación de otros partidos (o si existen otros partidos, tienen una representación muy limitada). En los estados apartidistas no se permite la creación de ningún partido político.


Monarquías

Las monarquías son sistemas de gobierno en que la jefatura del estado es personal, vitalicia y designada según un orden hereditario (monarquía hereditaria), aunque en algunos casos se elige, bien por cooptación del propio monarca, bien por un grupo selecto (monarquía electiva -las monarquías de los pueblos germánicos o la primitiva monarquía romana-).
Las formas de monarquía, tal como se sucedieron históricamente en Europa Occidental entre la Edad Media y la Edad Moderna, fueron lamonarquía feudal (durante la Plena Edad Media), la monarquía autoritaria (desde la crisis bajomedieval) y la monarquía absoluta (desde el siglo XVII). La crisis del Antiguo Régimen significó, en su aspecto político, su sustitución por repúblicas o por formas de monarquía con poderes limitados: la monarquía parlamentaria que se desarrolló con la Revolución inglesa y las monarquías constitucionales que se desarrollaron en el continente europeo. La diferencia inicial consistía en que mientras la monarquía parlamentaria inglesa –cuya tradición consuetudinaria determinó que no hubiera un único documento que puediera denominarse constitución escrita– ponía el poder esencial en manos del parlamento, en la monarquía constitucional los textos constitucionales determinaban más o menos explícitamente la cuestión de la soberanía, pudiendo atribuirla sin más a la nación (soberanía nacional) o al pueblo (soberanía popular) o establecer un cierto grado desoberanía compartida entre el rey y el parlamento. En cuanto a la institución parlamentaria, tanto en las monarquías parlamentarias como en las constitucionales, era elegida inicialmente mediante sufragio censitario por un cuerpo electoral de definición cada vez más amplia, hasta llegar al sufragio universal masculino a finales del siglo XX. El fortalecimiento del control parlamentario de la actividad del gobierno e incluso de su mismo nombramiento fue haciéndose indistinguible en ambas monarquías, de modo que desde el siglo XX no hay diferencias significativas entre ellas; al tiempo que se han reducido en importancia las diferencias existentes con los sistemas republicanos democráticos.

Monarquías constitucionales o parlamentarias

Tanto en las monarquías constitucionales como en las monarquías parlamentarias actuales, el monarca, aun manteniendo su posición como el jefe de estado, tiene poderes muy limitados o meramente simbólicos o ceremoniales. El poder ejecutivo es ejercido en su nombre por elgobierno, dirigido por un jefe de gobierno, primer ministro o presidente del gobierno. Éste es nombrado a través de procedimientos fijados por la ley o la costumbre, que en la práctica significan el nombramiento del líder del partido o coalición con mayor representación en un parlamento o cuerpo legislativo elegido democráticamente.
Reinos de la Mancomunidad Británica de Naciones
Los reinos de la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth of Nations) son aquellos de este grupo de estados que reconocen como jefe de estado al rey de Inglaterra, actualmente la reina Isabel II, que toma en esos países el título correspondiente (p. ej. reina de Australia, reina de Canadá, etc.). La reina designa un Gobernador-General como representante suyo con poderes ejecutivos limitados y ceremoniales para cada uno de esos estados (excepto para el Reino Unido). El primer ministro es el jefe de gobierno de la rama ejecutiva de cada uno de los estados del Reino de la Mancomunidad Británica de Naciones, el cual proviene del cuerpo legislativo como líder del partido o coalición con más representación, y son monarquías constitucionales y sistemas parlamentarios. Esta mancomunidad está formada entre otros por:
§                     Canadá
§                     Australia
§                     Nueva Zelanda
§                     Nueva Guinea
§                     Belice
§                     Jamaica

 

Monarquías absolutas

Las monarquías absolutas son regímenes monárquicos en los que el monarca tiene el poder absoluto del gobierno.

DEMOCRACIAS Y MONOCRACIA
El significado e interpretaciones de la palabra “democracia” han llegado a tal grado de promiscuidad, que en este tercer milenio se ha convertido en una palabra inservible para comunicarse. Apoyado en esta constatación, pienso que la confusión y proliferación de significados acumulados podría resolverse con mi nuevo vocablo, “monocracia.”, bastante más concordante con la realidad.
En su acepción más genérica y tradicional, “democracia” es la forma de gobierno en la que el pueblo (démos) es el titular del gobierno (krátos) a través de comicios electorales. Todo ciudadano elige periódicamente a sus gobernantes y puede a su vez ser elegido. Más específica es la fórmula de Abraham Lincoln, “el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.”
No pretendo sugerir que los atenienses y Lincoln estuvieran errados en sus definiciones, pero la realidad demuestra que ha surgido en nuestros tiempos una nueva forma de democracia que no se ajusta al canon tradicional y que yo he denominado “monocracia” (mónos, uno, más krátos, gobierno”), que viene a ser una especie de engendro promiscuo de democracia y tiranía.
Ciertas personas poco advertidas, suelen creer que están en democracia porque cada cuatro o cinco años concurren a comicios electorales, en los que el candidato es siempre el mismo, su hermano, su esposa o un familiar, que una vez cumplido el mandato lo encumbra de nuevo a la presidencia. O sea que el pueblo vota pero no elige.
En una democracia la constitución es la ley suprema que no se modifica prácticamente en el transcurso del tiempo, pues por algo es la ley superior a la que deben ajustarse las demás leyes. En una monocracia la constitución no existe, porque se modifica a voluntad del presidente conforme sus conveniencias electorales para perpetuarse en el poder. Hay quien lleva diez años y quien llevó cincuenta en el poder. ¿Para qué haría falta un sucesor si él es mejor?
Del monócrata abajo, tampoco hay poderes. Ni parlamento ni justicia. El parlamento aprueba las leyes que el presidente manda ya redactadas, y el poder judicial se limita a cajonear las denuncias de inconstitucionalidad o de corrupción de los funcionarios. Por estos procedimientos, las leyes son órdenes superiores y los delitos improlijidades operativas. No existen estadistas sino políticos de profesión. No son legisladores, sino legalizadores. Y para asegurarse el cumplimiento de las órdenes oficiales, antes de asumir la función cada reclutado debe firmar sin fecha su propia renuncia.
Los tan mentados derechos humanos se cacarean pero no se cumplen, son mentiras convencionales que nadie se atreve a denunciar porque de pronto el inocente que lo intenta se queda sin ninguno de ellos detrás de una rejas, en el exilio o en una zanja mortuoria al costado del camino.
En cualquier democracia verdadera, la propiedad es un derecho humano inalienable, mientras que en una monocracia, los bienes de cada ciudadano puede poseer son los que el mandatario decide, una casa, mil pesos en las bancos, cien hectáreas de tierras productivas, o nada, porque todo es del Estado, excepto, claro está los bienes privados del monócrata y sus secuaces. Para su completa felicidad, existen los bancos suizos y los paraísos fiscales de las auténticas democracias, donde pueden esconderlos para sí y para sus sucesores, hasta el fin de los tiempos.
El siguiente derecho, el de libertad de pensamiento, es un cuento de hadas para las viejas que tejen en torno al fogón, y creen que todo lo escrito es verdad o todo lo declamado es cierto. No las daña mucho que digamos, porque no tienen ideas y viven esperando al príncipe azul que las transformará de cenicientas en princesas, sin contar que como tienen los pies muy achatados por los años, no les entraría ni una oreja de elefante. Los más desilusionados con la libertad de expresión son los escritores, pensadores y filósofos, quienes no pueden desmentir al Gran Monócrata que tiene el monopolio de la verdad y cuya palabra está santificada por los dictámenes de la suprema corte de justicia. Su criterio de dictaminar no es un código preexistente, sino una perinola que a la pregunta ¿tiene razón el presidente? se pone a girar y muestra la cara “sí”, repetida en las cinco restantes.
Bueno, si alguien se siente disconforme con estas libertades, podría quedarle disponible la de residencia, vivir donde le venga en ganas, circular por los países extranjeros, ir y venir de aquí para allá. En una democracia puede hacerlo, y en una monocracia también, si lo dejan. Para salir del país necesita un certificado de buena conducta otorgado por la policía, que demora seis años en extenderlo, si no está de licencia por enfermedad el jefe superior. Esto se hace en beneficio de los países extranjeros para no inundarlos de opositores inveterados que adonde van, provocan revueltas. Análogos beneficios para la humanidad rigen en lo que concierne a la inmigración. Sólo se permite la entrada a los monócratas confesos y declarados, previa una manifestación por escrito o entrevista radial o televisa elogiosa para el Gran Monócrata.
Una sencilla comparación histórica facilitará la comprensión de la distinción. Históricamente los romanos de la época republicana en situaciones de crisis o peligro de la república, nombraban un magistrado extraordinario denominado dictador por un período máximo de seis meses con el mando absoluto del ejército y la autoridad total para resolver por su propia autoridad cualquier problema. Pero como tantos otros funcionarios, el dictador podía ser procesado al salir del cargo por varios motivos, entre ellos el de haber distraído fondos públicos en sus funciones.
No es aconsejable desesperar ante la alternativa entre democracia y monocracia. Una cosa me animo a declarar: un país puede ser una democracia o una monocracia, pero nunca ambas al mismo tiempo
Una monocracia “se trata de lo que Aristóteles califica… como el gobierno de uno solo y en provecho personal, familiar y del círculo de poder, sin más freno que el criterio que asume por su cuenta y de manera arbitraria de la representación de la soberanía nacional.”

La Monocracia ha experimentado un nuevo florecimiento y ha reaparecido en tiempos recientes en países de inspiraciones ideológicas muy diversas: el de Tito en Yugoslavia o de Ceaucescu en Rumanía; la Cuba de Fidel, la República Bolivariana de Hugo Chávez y en gran parte de America latina. En todos estos regímenes, es frecuente que se mantengan las formalidades democráticas externas, con celebración periódica de elecciones cuyo resultado es siempre muy favorable para el titular del poder.

Diferencia entre autocracia y monocracia

Autocracia es un sistema de gobierno autoritario, en el cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley. Se refiere generalmente a la monarquía absoluta, pero especialmente al régimen zarista ruso, cuyo dirigente asumía el título de "Autócrata de Todas las Rusias".

Se llama monocracia a un sistema mixto de gobierno en el cual la persona que maneja el poder es una sola la cual tiene la soberanía del estado. El jefe es una única persona la cual delega responsabilidades en subalternos pero que están regidos por lo que este  ordene. Su significado etimológico es “poder de uno “.

Características de las Monocracias actuales
Las monocracias actuales aspiran a perpetuarse por medio de la herencia o de un’ presidente  Gendarme', y recurren a procedimientos como el del familiar preconizado como sucesor e investido en vida del monócrata ejerciente de las funciones y cargos públicos -jefatura del ejército, dirección del Partido único, etc.- de modo que cuando se produzca la crisis sucesoria tenga en sus manos los recursos decisivos del poder, como el caso del matrimonio Kichner-Fernández o como aspiran a serlo los distintos áulicos de los partidos afines con el actual primer mandatario, quienes no tienen la personalidad para lanzarse hasta que el jefe no dirima sus encrucijadas del alma.
Norberto Bobbio, uno de los grandes de la ciencia política contemporánea, ha utilizado, en alguna ocasión, el término monocracia, como sinónimo de autocracia, el poder concentrado en una sola persona, pero diferente del poder de la antigua monarquía absoluta, que dejaba espacio para la acción de cuerpos intermedios, como la Iglesia , la nobleza y las corporaciones. La monocracia moderna con vocación totalitaria es como diría Bobbio, “anticonstitucionalista” porque vacía de contenido a la separación de poderes, es antiliberal porque no respeta cabalmente las libertades, garantías y derechos de las personas frente al Estado, es antidemocrática porque degrada al pueblo al nivel de masa inerte y “aclamadora” del Caudillo y finalmente es antipluralista, porque el Estado pluralista es un Estado en el cual no existe una sola fuente de autoridad que sea omnicompetente y omnicomprensiva. e incluso busca eliminar todo el poder rival por medio del voto democrático.
Como nos dice Bobbio, un estado democrático pluralista debe respetar tres reglas:1) “debe garantizar la existencia de una pluralidad de grupos políticos organizados que compiten entre sí, al objeto de agregar las peticiones y transformarlas en deliberaciones colectivas; 2) los votantes deben poder elegir libremente entre varias alternativas; y finalmente 3) ninguna decisión de la mayoría debe limitar los derechos de la minoría, en particular, se le debe garantizar a la minoría el derecho de poder convertirse, a su vez, en mayoría, en las periódicas verificaciones del consenso”. La monocracia, obviamente es también centralista y por tanto se opone a las autonomías provinciales y municipales, porque disminuyen el poder del monócrata.
”Es una experiencia eterna el hecho de que todo hombre que tiene en sus manos el poder es llevado a abusar de él, procediendo así mientras no encuentre límites”. Por eso una de las razones por la cuales el sistema democrático es preferible a cualquier otro es que el control popular que la democracia permite ejercer es uno de esos límites. Por eso Bobbio nos dice que: “toda la historia de la filosofía política puede ser considerada como una larga y atormentada reflexión sobre el tema: ¿cómo se puede limitar el poder?”. Ahora el poder de un monócrata, con vocación totalitaria, que tiene el control de todas las instituciones del Estado, desprecia las normas constitucionales y tiene el enorme poder económico de un petroestado o de una Republica sojera, sólo puede ser limitado por otros poderes, los poderes regionales, provinciales  y municipales pueden constituirse en una parte importante de esos límites, así como el resurgimiento de partidos políticos de masa interclasistas, organizados. Por eso, es necesario el reencuentro de los partidos con la sociedad civil.
Existen algunos sistemas que se acoplan a la definición de la monocracia  como la Monarquía Parlamentaria  en el cual podemos ver un excelente ejemplo que es el país de Gran Bretaña donde el máximo jefe o el jefe de estado es  el Rey o en este caso seria la Reina  la cámara de lo Lores que es un poder oligárquico y la cámara de lo comunes que expresa el sentido de la democracia debido ha que consta de sufragios y elecciones.

¿QUÉ ES UNA DICTADURA?
Una dictadura es un sistema de gobierno cuya primera definición fue dada por el filósofo griego Aristóteles, que la calificó como una de las formas puras de gobierno, junto con la monarquía y la aristocracia, en oposición a la impura demagogia.
En Roma, se consideraba una magistratura suprema, decidida por los cónsules de acuerdo con el Senado, que, en tiempos de peligro para la República, permitía al dictador que la ostentara gobernar como soberano.
En la actualidad, la dictadura es una modalidad de gobierno que, invocando un pretendido interés público, identificado en la realidad con intereses de grupo, prescinde, para conseguirlo, de la voluntad de los gobernados. Es un poder ejercido por una persona o grupo al margen o por encima de las leyes, sin sometimiento a fiscalización ni control democrático alguno. La dictadura excluye u obvia, cuando no la elimina, una división de los poderes del Estado —legislativo, ejecutivo y judicial —, implicando la restricción o supresión de las libertades de expresión, reunión y asociación. Por regla general, viene impuesta mediante golpes de Estado militares respaldados a su vez por sectores civiles que profesan una ideología concreta, con aspiraciones hegemónicas y programas autoritarios, en particular en situaciones de crisis económicas o políticas.
En la teoría marxista-leninista se habla de dictadura del proletariado para referirse a la forma de gobierno que la clase trabajadora implantaría una vez derrocado el sistema capitalista como fase previa al advenimiento de la sociedad comunista, para consolidar y desarrollar el proceso revolucionario socialista.

LAS DICTADURAS MILITARES.

Una dictadura militar es una forma de gobierno autoritario en la cual, en mayor o menor grado, las instituciones ejecutivaslegislativas yjurídicas son controladas por las fuerzas armadas que impiden cualquier forma de control democrático. Suelen originarse como consecuencia de la supresión del sistema de gobierno existente hasta entonces tras un pronunciamiento militar o golpe de estado.
Las dictaduras militares generalmente han justificado su presencia en el poder como una manera de traer la estabilidad política para la nación o de rescatarla de la amenaza de "ideologías peligrosas ". Los regímenes militares tienden a retratarse como independientes, como un partido "neutral" que proporciona una dirección interina apartidista en épocas de la agitación, al tiempo que presentan a los políticosciviles como corruptos e ineficaces.
Una de las características casi universales de un gobierno militar es la institución de la ley marcial o de un estado de sitio permanente, mediante la cual se eliminan todas las garantía jurídicas que protegen a las personas contra el abuso del Estado. Los regímenes militares generalmente no respetan los derechos humanos y utilizan la fuerza y la represión para silenciar a los disidentes y opositores políticos.


LAS DICTADURAS TOTALITARIAS

El totalitarismo es una forma de Estado, es decir, una forma de organizar los componentes de un Estado (territorio, población, gobierno, poder, justicia).
El totalitarismo no es simplemente una forma de gobierno, una organización en cuanto a las personas que ejercen el poder, es toda una forma de estado. Como forma de estado es de tipo no democrática y se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos del hombre. Sin embargo, se diferencia del autoritarismo en que en el totalitarismo existe una negación de la libertad y los derechos individuales, desconociendo además la dignidad de la persona humana.
El totalitarismo sólo puede entenderse como la forma de dominación total específica de la sociedad moderna. Sólo aparece cuando las fuerzas sociales son ahogadas y sometidas a la opacidad.
Representa un proyecto de unificación, de fusión de la sociedad con el estado, un intento de dominio sin límites y sin derechos.
Considera el Estado como un fin en sí mismo, y por tanto lo maximiza, y debido a que el poder existe para el fin de las cosas, si consideramos al Estado un fin, estos dos componentes de la política son correlativos, como consecuencia un Estado más grande nos da un poder más grande. Así, el poder del estado totalitario lo puede todo porque el fin lo abarca todo. Mussolini graficó esto en el eslogan "todo en el estado, todo para el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado". No es ya el estado para el hombre, sino el hombre para el estado.
El totalitarismo, en sus formas clásicas, el régimen de Hitler, el de Mussolini y el régimen ruso durante la vida de Stalin, fue una dominación instituida a partir de una interpretación delirante de la realidad y que utilizaba como medios la movilización social y el terror masivo.
A pesar de las diferencias entre esos regímenes, compartían el hiperliderazgo, el partido único, la policía política como eje del sistema. Eran sistemas basados en la administración del terror, su motor funcional básico, hasta el punto de que los campos de concentración han sido la culminación de ese principio social. Todos encarnaban proyectos de dominio total sobre la sociedad.
En definitiva, esos totalitarismos clásicos son el límite extremo opuesto a la democracia, heteronomía frente a autonomía.


 EL AUTORITARISMO

El Autoritarismo, en ciencia política, es un  sistema de Gobierno e ideología donde todas las actividades sociales, políticas, económicas, intelectuales, culturales y espirituales se hallan supeditadas a los fines de los dirigentes y de la ideología inspiradora del Estado. Varias características importantes distinguen el autoritarismo —que es una forma de autocracia propia del siglo XX—, de otras formas anteriores, como el despotismo, el absolutismo y la tiranía. En las formas anteriores de autocracia, la gente podía vivir y trabajar con una cierta independencia, siempre y cuando no se inmiscuyera en política. Sin embargo, en el autoritarismo moderno el pueblo se ve obligado a depender por entero de los deseos y caprichos de un partido político y de sus dirigentes, por regla general a causa de la adhesión de éstos a una ideología que lo engloba todo. Las autocracias anteriores estaban gobernadas por un monarca o por cualquier otro aristócrata, que gobernaba basado en un principio, como por ejemplo el derecho divino de los reyes, mientras que el Estado autoritario moderno está con frecuencia dirigido por un partido político, que encarna una ideología que dice tener la autoridad universal y no permite ninguna discrepancia de lealtad o conciencia.

 EL  FASCISMO

Es una Forma de totalitarismo  que pretende la estricta reglamentación de la existencia nacional e individual de acuerdo con ideales nacionalistas y a menudo militaristas; los intereses contrapuestos se resuelven mediante la total subordinación al servicio del Estado y una lealtad incondicional a su líder. En contraste con los totalitarismos de izquierdas identificados con el comunismo, el fascismo basa sus ideas y formas en el conservadurismo extremo. Los regímenes fascistas se parecen a menudo a dictaduras —y a veces se transforman en ellas—, a gobiernos militares o a tiranías autoritarias, pero el fascismo en sí mismo se distingue de cualquiera de estos regímenes por ser de forma concentrada un movimiento político y una doctrina sustentados por partidos políticos al margen del poder.
El fascismo hace hincapié en el nacionalismo, pero su llamamiento ha sido internacional. Surgió con fuerza por primera vez en distintos países entre 1919 y 1945, sobre todo en Italia, Alemania y España. En un sentido estricto, la palabra fascismo se aplica para referirse sólo al partido italiano que, en su origen, lo acuñó, pero se ha extendido para aplicarse a cualquier ideología política comparable. Del mismo modo, Japón soportó durante la década de 1930 un régimen militarista que presentaba fuertes características fascistas. Los regímenes fascistas también existieron en periodos variables de tiempo en muchos otros países. Incluso democracias liberales como las de Francia e Inglaterra tuvieron movimientos fascistas importantes durante las décadas de 1920 y 1930. Después de la derrota de las potencias del Eje Roma-Berlín-Tokyo en la II Guerra Mundial, el fascismo sufrió un largo eclipse, pero en los últimos tiempos ha reaparecido de forma más o menos abierta en las actuales democracias occidentales, sobre todo en Francia y en Italia.
EL FASCISMO  ORIGEN DEFINICION CARACTERISTICAS
EXPLICACION  SOBRE SU ORIGEN
El capitalismo es un sistema social que se basa en la explotación de la clase trabajadora a manos de una minoría de la sociedad, aquellos que poseen los medios de producción, es decir, los capitalistas. El dominio de esta minoría sobre la mayoría es garantizado por el estado que es el instrumento por el cual una clase impone su dominio sobre otra.
El estado burgués garantiza el dominio social de los capitalistas mediante su control del aparato del estado. El aparato ideológico del estado -la educación, la familia, la Iglesia, los medios de comunicación, las cúpulas sindicales y políticas reformistas, etc- garantiza la difusión de los valores e ideas de la clase dominante con objeto de impedir la concienciación política y por consiguiente, la lucha, de la clase dominada. El aparato ideológico tiene, por tanto, una función preventiva. Su misión es evitar el levantamiento de la clase dominada.

A pesar de que el capitalismo ha perfeccionado notablemente este aparato, en algunas ocasiones -los momentos en que se producen crisis revolucionarias- su control social no puede ser garantizado sólo por el dominio ideológico. Es entonces cuando actúa el aparato coercitivo -ejército, policía, Guardia Civil, etc- mediante la represión violenta de cualquier movimiento que desestabilice el dominio de los capitalistas.
Los modelos de su dominio
En condiciones normales, la burguesía domina mediante la democracia burguesa. Existen libertades formales, se puede votar, hay partidos y sindicatos, etc. Aquí el aparato dominante es el ideológico. Los capitalistas pueden prevenir cualquier levantamiento social mediante su dominio ideológico que se traduce en un bajo nivel de conciencia de las masas de trabajadores, en la domesticación de las cúpulas sindicales y políticas obreras, en el aislamiento de la vanguardia revolucionaria, etc. Este modelo se da normalmente en mayor o menor medida en países capitalistas desarrollados.
Otro modelo es la dictadura burguesa . Aquí el aparato dominante es el policíaco-militar. La burguesía deposita su confianza no en los líderes políticos a su servicio, si no en una junta militar. Se suspenden las libertades, se persigue a los opositores, se reprime al movimiento obrero, etc.. Las dictaduras latinoamericanas, sin embargo, sin dejar de ser dictaduras, emplearon métodos propios del fascismo: el aniquilamiento físico de la vanguardia obrera y, por tanto, la destrucción del movimiento obrero organizado. Hay dictaduras que duran poco tiempo (la de 1976 en Argentina  duró siete años)
El fascismo
El tercer modelo es el fascismo. El fascismo se distingue del bonapartismo en varios aspectos y por eso hay que estudiarlo separada y específicamente. El bonapartismo se basa exclusivamente en el aparato del estado. En cambio, el fascismo, descansa en una primera etapa, en un movimiento de masas, es decir, cuenta con apoyo social. Expliquemos esto. El fascismo sólo se puede dar en períodos revolucionarios, en períodos de grandes crisis sociales, cuando no es posible ningún arreglo pacífico entre las clases, cuando la salida no puede ser otra que o fascismo o socialismo. O lo que es lo mismo o victoria de la reacción o victoria de la revolución.
La burguesía, en estos períodos, juega a dos bandas. Por un lado, mantiene la apariencia democrática -parlamento, partidos, etc- y por otro, apuesta cada vez más por el fascismo. En un período revolucionario la clase trabajadora tiene muchas oportunidades para tomar una y otra vez el poder, destruir el estado burgués y transformar la sociedad. Si no lo hace -debido fundamentalmente a que la mayoría de los trabajadores siguen todavía a direcciones reformistas y no se ha construido un partido revolucionario de masas- las masas de la pequeña burguesía y el lumpenproletariado después de poner su confianza en el campo obrero y ser una y otra vez decepcionadas se pasan al campo contrario, al de la reacción burguesa.
La burguesía atrae a estas masas con una demagogia cuasi revolucionaria y las organiza paramilitarmente. Por ejemplo, el partido nazi alemán no sólo hizo propaganda contra los judíos, si no también contra los banqueros y el capital financiero. Distinguían entre el capitalista “bueno” que dirige su negocio y el capitalista usurero o prestamista que saca beneficio del negocio de los demás. Aunque los judíos no llegaban a representar ni un 1% de la clase dominante alemana, algunos de los banqueros más conocidos eran judíos, por lo que era fácil identificar al usurero con el judío.
Por otro lado, millones de alemanes estaban en paro, al mismo tiempo que el impago de los créditos y préstamos bancarios hacía que muchos pequeños comerciantes, tenderos, funcionarios, etc fueran cada día a la ruina. De esta manera los nazis con su demagogia racista atraían a sectores sociales que habían perdido la esperanza en que el proletariado organizado pudiera ofrecer una salida.
Esos sectores eran organizados paramilitarmente y realizaban acciones violentas contra militantes obreros, sedes de sindicatos, atacaban mítines etc. Esto es otra particularidad de los movimientos fascistas. En Alemania las SA y en Italia los Fascio di Combatimento dirigieron sus ataques contra los partidos y sindicatos obreros, por muy reformistas que fueran sus líderes. Muchos pequeño burgueses, lúmpenes y obreros que son enrolados en los destacamentos de combate fascistas creen honradamente que están llevando a cabo una revolución, creen que van a acabar con el sistema... La realidad es que están defendiendo los intereses de la clase dominante y del sistema.
Cuando el partido fascista adquiere una fuerza de masas, la burguesía liquida a los demás partidos burgueses y concentra todo su apoyo en el partido fascista, con objeto de facilitar su llegada al gobierno. Pero esta es la última fase en su estrategia de toma del poder. Antes de esto, los fascistas intentan dominar la calle fomentando el terror con sus acciones -palizas, intentos de asesinato, atentados, etc-. En un principio, estas acciones tienen un carácter individual y van dirigidas contra revolucionarios, minorías étnicas, gays, indigentes, etc. Más adelante conforme avance el proceso sus ataques van dirigidos hacia las organizaciones obreras, sus sedes y actividades.
Una vez que el partido fascista alcanza el poder, el proletariado es duramente reprimido. Sus organizaciones desaparecen y son perseguidas y no sólo sus líderes, si no cualquier militante es objeto de detención, tortura y asesinato. Los capitalistas se deciden por la opción fascista cuando la supervivencia del capitalismo entra en contradicción con la existencia de un movimiento obrero organizado.
El fascismo tiene corta duración. Cuando la burguesía ha aplastado al movimiento obrero y no necesita mantener un movimiento de masas fascista, el régimen evoluciona hacia una dictadura policiaco-militar normal. En esta fase, la clase dominante se puede encontrar con el problema de una posible rebelión de los elementos que cautivó con su demagogia cuasi revolucionaria. Por ejemplo, la burguesía alemana tuvo que liquidar físicamente a los cuadros de mando de las SA, muchos de los cuáles procedían del movimiento obrero y que pretendían apartar a Hitler del poder y expropiar a los capitalistas, en lo que llamaron la “segunda revolución”. Estos elementos desclasados fueron barridos por el régimen nazi en la famosa “noche de los cuchillos largos”.
Como vemos, el fascismo es un modelo de dominio muy peculiar, que se distingue perfectamente de una dictadura bonapartista, aunque también conserve rasgos comunes.

Resumiendo:
1)     el fascismo es un régimen de dominación del gran capital que surge siempre en períodos revolucionarios y como consecuencia de la incapacidad de la clase obrera de tomar el poder y transformar la sociedad.
2) El fascismo se basa en un movimiento de masas organizado paramilitarmente formado por las masas desesperadas de la pequeña burguesía, elementos desclasados de la clase obrera y lúmpenes.
3) Este movimiento surge en torno al partido fascista que utiliza a estos elementos captados entre la pequeña burguesía y la clase obrera como fuerza de choque en su estrategia de toma del poder político.
4) Dicha estrategia pasa por diferentes fases hasta que el partido fascista adquiere una dimensión de masas. Entonces, la clase capitalista apuesta decididamente por el fascismo liquidando al resto de partidos burgueses.
5) Cuando las organizaciones obreras han sido destruidas y el peligro ha pasado, los capitalistas purgan el partido fascista de elementos “revolucionarios” para permitir la evolución del régimen hacia una dictadura bonapartista basada en el estado.
DEFINICION
El  fascismo es, por encima de todo, una forma de gobierno autoritaria, que  busca instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista,1 mientras su base intelectual plantea una sumisión de la razón a la voluntad y la acción, un nacionalismo fuertemente identitario con componentes victimistas que conduce a la violencia contra los que se definen como enemigos por un eficaz aparato de propaganda, un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas oderechas), lo que no impide que habitualmente la historiografía y la ciencia política sitúen al fascismo en la extrema derecha y le relacionen con la plutocracia, identificándolo algunas veces como un capitalismo de Estado, 
Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición»5 que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal como asi tambien al movimiento obrero tradicional (anarquista o comunista ,) El fascimo  exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprimía la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo. Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder, en el que se concentra todo el poder. Aprovecha los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común real o imaginario, interior o exterior, que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irracional, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. El fascismo es expansionista y militarista, utilizando los mecanismos movilizadores del irredentismo territorial y elimperialismo que ya habían sido experimentados por el nacionalismo del siglo XIX.

Características del  fascismo


El corporativismo o Estado corporativista 
Esta ideología o práctica política pretende canaliza, a través de unas pocas corporaciones sociales como grupos de interés o asociaciones voluntarias, la participación de los individuos en la política, en la toma de decisiones públicas. Se funden las fronteras entre la sociedad y el estado, que es el que asigna un papel preponderante, privilegiado y hasta monopolístico a ciertas organizaciones que representan determinados intereses y ejercen una autoridad sobre sus miembros. Se anula el conflicto competitivo y se reemplaza por la intermediación de las corporaciones. También se termina con el pluralismo liberal y democrático. La democracia orgánica franquista es un tipo de corporativismo. También se aplica al sistema vertical sindicalista fascista italiano y al español de la época de Franco. En esta parte el Estado se convierte en el agente fundamental, que instituye corporaciones profesionales verticales donde se tienen que integrar obligatoriamente empresarios y obreros. De ese modo, se dice, se evitan los conflictos o luchas de clases (los sindicatos horizontales quedarían abolidos), por la mediación del Estado. Pero, es evidente que el Estado no es neutral y para mantener esta ficción debe ser autoritario o dictatorial.
EL SINDICALISMO DE ESTADO Y EL FASCISMO
Entre las instituciones públicas que caracterizan a las sociedades modernas, al menos a partir de mediados del siglo XIX, ninguna otra resulta tan fundamental para el desarrollo de una real democracia y el progreso social como lo es el sindicato. Puesto que la sociedad industrial, de la cual surgen mejores condiciones de vida para las antes mayoritarias masas del campo, está sustentada en la aparición de una clase obrera anteriormente inexistente.
Si bien las primeras organizaciones sindicales surgen hacia MEDIADOS del siglo XIX y eran de base anarquista, socialista e incluso comunista, el sindicalismo cobrara fuerza a partir de las decadas del 20y del 30 del siglo XX. La llegada de los regimenes totalitatarios de corte fascista  los fortalecera , al punto de convertirse en columna vertebral de su poder, Fue entonces cuando la clase patronal inventó la ficción de una fórmula tripartita en asuntos laborales: obreros, patronos y gobiernos. Supuestamente el Estado sería imparcial, una especie de árbitro en los inevitables conflictos entre las otras dos partes.
Surgieron también los sindicatos manipulados por los patronos, con dirigentes comprados, de manera abierta o disimulada, de los cuales se ha valido la clase patronal para desacreditar al sindicalismo. Pero la fórmula más letal, más dañina para los trabajadores por su efectividad como vía hacia la paralización del movimiento obrero en su conjunto, es decir, del sindicato y del partido político de la clase obrera, ha probado ser la del sindicalismo de Estado.
Los dirigentes delos sindicatos fascistas  son controlados por el partido gobernante y cuando gobierna este partido lo apoyan incondicionalmente. Asimismo crean un clima de ingobernabilidad cuando gobierna cualquier fuerza que no sea el justicialismo.
¿En qué consiste pues el sindicalismo de Estado? Es una herramienta del capitalismo para la introducción de su ideología dentro de la clase obrera, para reconducir el inconformismo y la rebeldía de los trabajadores haciéndolos inservibles para la transformación del sistema, y conseguir de ese modo su autoperpetuación; es decir, el sindicalismo de Estado es el garante inadvertido de la dominación burguesa y de la reproducción del capitalismo.

Los fundamentos teóricos del fascismo

- La desigualdad entre los individuos, por lo que se rechazaba el gobierno representativo de la democracia y se justificaban las actitudes discriminatorias.
-corporativismo , el poder legislativo debe ser reemplada por un Estado corporativo que elimina las dferencias de clases  estableciendo un sindicalismo de estado  a las ordenes del capitalismo.
- La subordinación de los individuos al Estado, que se convirtió en el órgano de control de toda la sociedad.
- La existencia de una élite, competente y preparada, y de un líder carismático, capaz de crear una voluntad general a la que las masas debían someterse.
- El rechazo de la tradición racionalista de la cultura occidental, y la exaltación de los elementos irracionales de la conducta y los sentimientos, que llevan a la intolerancia y al fanatismo.
- La justificación de una política expansionista, como respuesta a un nacionalismo radical que consideraba la adquisición de nuevos territorios como la única forma de fortalecer a la nación
Despotismo
El despotismo es una forma de gobierno en el que una sola entidad, llamada déspota , gobierna con poder absoluto. Esa entidad puede ser un individuo, como en una autocracia , o puede ser un grupo, como en una oligarquía . La palabra  que a grandes rasgos significa "maestro" o "uno con el poder", y se ha utilizado para aquellas formas  de gobernar en donde el que tiene el poder busca el beneficiar al pueblo pero sin consultarlo e imponiendo lo que para este gobernante sea necesario.
Este termino ha adoptado connotaciones peyorativas que también han surgido con el término tirano . dictador ha desarrollado también connotaciones peyorativas casi similares, aunque déspota y tirano, tienden a subrayar la crueldad e incluso el disfrute del mismo, mientras que el dictador tiende a implicar más dureza o aplicación injusta de la ley.



 EL COMUNISMO

Es una Ideología política cuya principal aspiración es la consecución de una sociedad en la que los principales recursos y medios de producción pertenezcan a la comunidad y no a los individuos. En teoría, estas sociedades permiten el reparto equitativo de todo el trabajo en función de la habilidad, y de todos los beneficios en función de las necesidades. Algunos de los conceptos de la sociedad comunista suponen que, en último término, no se necesita que haya un gobierno coercitivo y, por lo tanto, la sociedad comunista no tendría por qué tener legisladores. Sin embargo, hasta alcanzar este último estadio, el comunismo debe luchar, por medio de la revolución, para lograr la abolición de la propiedad privada; la responsabilidad de satisfacer las necesidades públicas recae, pues, en el Estado.
El concepto comunista de la sociedad ideal tiene lejanos antecedentes, incluyendo La República de Platón y las primeras comunidades cristianas. La idea de una sociedad comunista surgió, a principios del siglo XIX, como respuesta al nacimiento y desarrollo del capitalismo moderno. En aquel entonces, el comunismo fue la base de una serie de afirmaciones utópicas; sin embargo, casi todos esto primeros experimentos comunistas fracasaron; realizados a pequeña escala, implicaban la cooperación voluntaria y todos los miembros de las comunidades creadas participaban en el proceso de gobierno.
Posteriormente, el término `comunismo' pasó a describir al socialismo científico, la filosofía establecida por Karl Marx y Friedrich Engels a partir de su Manifiesto Comunista. Desde 1917, el término se aplicó a aquellos que consideraban que la Revolución Rusa era el modelo político ideal, refundido el tradicional marxismo ortodoxo con el leninismo, creador de una verdadera praxis revolucionaria. Desde el inicio de aquélla, el centro de gravedad del comunismo mundial se trasladó fuera de la Europa central y occidental; desde finales de la década de 1940 hasta la de 1980, los movimientos comunistas han estado frecuentemente vinculados con los intentos de los países del Tercer Mundo de obtener su independencia nacional y otros cambios sociales, en el ámbito del proceso descolonizador.

DICTADURAS  TEOCRÁTICAS
Los regímenes teocráticos son muy pocos, pero tienen gran influencia en el exterior, ya que suelen dominar iglesias o grupos religiosos que se conforman como instituciones al margen del poder político, pero con gran presencia social e ideológica.
El régimen teocrático más influyente en el mundo es Irán, que a través de un proceso revolucionario, desde 1971, ha extendido su predicamento por todo el mundo islámico, incluso entre los sunitas. Es un régimen de partido único y tiene en el Corán su fuente legal por antonomasia. En Afganistán el régimen de los talibanes también fue teocrático e islámico, pero su intransigencia, la dictadura social, la guerra civil permanente y la campaña de terror contra su propia población le ha quitado influencia en el mundo islámico.
Un caso aparte es el de Israel, que más que un régimen teocrático es un régimen confesional, aunque con fuerte influencia de los partidos integristas judíos. Israel fue creado en 1948 por la ONU, como país para los judíos. Es, pues, un Estado judío en el que la religión está indisolublemente ligada a su existencia. Por las características de confesionalidad del Estado, y su emplazamiento en Palestina, ha estado siempre en guerra con el mundo árabe, particularmente con los palestinos.
Más abundantes son los regímenes confesionales, donde la adscripción a una religión particular está sancionada constitucionalmente. Regímenes católicos son: Irlanda y alguna dictadura militarInglaterra es oficialmente anglicana. Pero los más abundantes son lospaíses islámicos, donde el Corán es parte esencial de la Ley, aunque no la única. Además, en todos los países, el Estado suele apoyar, cultural o económicamente, a la confesión mayoritaria.


  • En los Estados Teocráticos ven a la religión como un sistema completo de vida, se interesan mas por el bienestar espiritual de las los gobernados que por el bienestar físico y material de los mismos. Dirigen en materias financieras y económicas de acuerdo a los principios y enfoques distintivos de cada religión.
  • Los Estado Teocráticos interpretan a Dios como creador del ser humano, omnipotente y perfecto, de tal forma que las leyes y regulaciones que se encuentran en las sagradas escrituras son igualmente perfectas por ser de su inspiración. El hombre es considerado, sin discernimiento cierto y sus aptitudes son limitadas para descubrir las leyes naturales de la vida, además, el hombre no se considera sincero y objetivo en su conducta con las leyes.
  • En los Estados Religiosos le ley esta íntimamente vinculada con el pensamiento individual, por lo tanto la actuación de los individuos está regulada no solamente por los organismo de coacción, sino también por la sociedad en su conjunto, de allí derivan las posiciones fundamentalistas de este tipo de sociedades.

La dictadura populista 
El populismo es un sistema que se ha usado para gobernar un país con una gran parte de su población en estado de pobreza pero con cierto grado de instrucción política. No es el único y tiene muchas modalidades. Nos referiremos al caso típico. Sus rasgos más notables son:
 
Existe una minoría (entre 10% y 30%) de la población con un nivel de vida aceptable en alojamiento, alimentación, salud, instrucción, posesión de bienes y proyectos para el futuro.
Una mayoría (60% o más) tiene un nivel de vida bajo pero, esto es esencial, está en gran parte alfabetizada o, a través de radio, cine y TV tiene conocimiento de niveles de vida más altos y en muchos casos cierta experiencia política. Es este nivel de información el que hace al sistema inestable y favorece la solución populista. Si no lo hay, el miserable estado de división permanece con los privilegiados dominando a los pobres. La instrucción pública y los medios de comunicación masivos hacen que los pobres imaginen que puede cambiar su situación. Como no saben como hacerlo se produce un estado de resentimiento.

Por razones de estructura económica interna (productividad baja, falta de mano de obra calificada, nivel tecnológico bajo, escasez de espíritu empresarial y competitivo, inseguridad, baja rentabilidad para la inversión o una situación de desastre) y de inserción del país en el sistema económico mundial (exportaciones de uno o pocos productos, escasa competitividad, percepción de una renta agraria o minera que sólo alcanza para favorecer una parte minoritaria de la población y es distribuida entre pocos) es muy difícil que esa mayoría pueda alcanzar un nivel de vida aceptable. En general, eso exigiría transformaciones y cambios de comportamiento que ninguno de los dos grupos está dispuesto a aceptar. No entraremos en detalles sobre estas transformaciones. Cuando, debido a la información, la diferencia entre los dos grupos deviene contradicción, cada grupo señala al otro que es lo que debería hacer, así que hay un repertorio de proposiciones, exigencias y acusaciones con las cuales el lector estará muy familiarizado. Los pobres son acusados de haraganes, no ahorrativos, que no se instruyen, de vida desordenada. Los privilegiados de egoístas, ineptos para gobernar, corruptos y tramposos. Casi todas las acusaciones tienen una parte de verdad. Temor en el grupo privilegiado y resentimiento en el grupo marginal son los sentimientos predominantes. Lo cierto es que la situación aparece como explosiva y sin salida. El dominio tradicional de los privilegiados basado en el respeto, la tradición, la represión, la religion o la colonización entra en quiebra. 
Una posibilidad de gobierno es una dictadura militar (como en Latinoamérica) o religiosa fundamentalista (como en el Islam) que controle al grupo marginal. Pero la dictadura, por su despotismo, exclusivismo y arbitrariedad termina por hacerse intolerable aún para ciertos sectores del grupo privilegiado y una alianza de estos con los reprimidos suele acabar con aquélla. 
La alternación democrática, funciona en los países industrializados en los que el grupo pobre rara vez llega al 20% y puede ser políticamente ignorado o subvencionado. Las enormes desigualdades en riqueza y oportunidades se mitigan porque el sistema liberal permite un nivel de vida aceptable a una mayoría. En los países con mayoría pobre el juego de "votar por la oposición" que promete cambios y deja todo igual termina por cansar a todos y desilusionar a la gente por la política. 
El vacío que resulta de la caída de una dictadura, el fin de una etapa colonial o de la desilusión política es la oportunidad para el populismo. Requiere casi siempre la aparición de un líder carismático que convenza al grupo marginal de que él va a mejorar la situación. Por lo general llega al poder por elecciones o por la lucha anticolonialista y en unos pocos casos por una revolución armada. 
La prédica del populismo es la lucha contra la injusticia que mantiene pobres a la mayoría de la población, la culpa -se dice- es de los privilegiados que viven bien a costa de la miseria del pueblo. No se habla de la productividad ni de la estructura de la economía. 
El líder, casi siempre de origen humilde, apela a los resentimientos de los pobres y amenaza a los privilegiados. Siempre se gana a una fracción de estos que por alguna causa están disconformes con su situación económica, de poder o tienen ideologías contra el sistema vigente. Se apoya además en sentimientos que han sido bien estudiados por los psicólogos sociales: la atracción de una figura paternal protectora y salvadora, y la tendencia humana a afiliarse a uno de dos bandos antagónicos. Apela más a los símbolos que al discurso racional para convencer. Actos masivos ruidosos, largos discursos declamatorios, emotivos y amenazantes y desplantes en relaciones internacionales mantienen la figura del líder ante su pueblo. Apela al patriotismo y a las tradiciones culturales para unir a los que lo apoyan y acusa a los que se oponen de antipatrióticos. Las declaraciones y acciones contra enemigos externos e internos, reales o imaginarios tiene el mismo fin. Esto se repite monótonamente en todos los lideres mencionados más adelante. En muchos casos sus principios ideológicos pretenden trascender las fronteras de su país y se trata de impulsarlos en otros países, entrando en conflictos internacionales. Durante la guerra fría los líderes populistas jugaron con el antagonismo de EEUU y la URSS para obtener ayuda económica y militar de ambos. 
La acción política tiende a lograr el unipartidismo o un partido dominante y el control del poder legislativo y judicial. En algunos casos el partido dominante dura más que el líder fundador dando lugar a una sucesión de mandatarios que dan apariencia de democracia, aunque no hay alternancia de partidos. En estos casos las características basadas en la personalidad del líder están muy atenuadas. En el otro extremo el sistema puede llegar a transformarse en un estado comunista con estatificación completa de la economía, la política, la justicia y la cultura o un sistema fascista agresivo que controla la vida social, exalta el nacionalismo y protege al capitalismo nacional. Por otra parte, el populismo dispone de un discurso justiciero bien fundado. La crítica al sistema capitalista liberal tiene argumentos contundentes desarrollados por los teóricos socialistas, anarquistas y marxistas. Se ha mostrado incapaz de eliminar la pobreza y la desigualdad de oportunidades. En su forma actual de dominio del capital financiero hace legal, por ejemplo, una especulación en que un financista totalmente improductivo gana en pocos días mas que 300 obreros calificados en todas sus vidas. Predica la globalización y el libre movimiento del capital que puede dejar sin trabajo a miles de trabajadores en un país pero no les permite emigrar a los países adonde se fue el capital. Por otra parte muchos líderes populistas son anticomunistas. Señalan que los regímenes comunistas duran décadas pidiendo a sacrificios a los pueblos en nombre de beneficios que sólo llegan al grupo dirigente cuando se transforma en dominante. Más grave aún, niega la posibilidad (y hasta la ilusión) de mucha gente que pretende mejorar su situación individual mediante su trabajo y creatividad. El líder populista promete un nuevo sistema, ni capitalista ni comunista que resolverá todos los problemas. No se ha visto hasta ahora tal solución. 
La acción económica del populismo depende mucho de la estructura económica del país. Un denominador común es el aumento del gasto público por creación de empleos, subvenciones, transferencias a los más necesitados, propaganda política, gastos militares, intervención en otros países. Si el país recibe una renta (transferencia unilateral de dinero extranjero al país por venta de productos agrícolas o minerales o por control de vías de transporte) el gobierno populista trata de obtener lo máximo posible de esa renta para los gastos mencionados. Los controles sobre la economía (estatificación de empresas, controles de precios, subvenciones, control del comercio exterior, controles cambiarios, altos impuestos) para conseguir dinero y corregir los abusos de los privilegiados, chocan con los procesos de desarrollar una economía fuerte y competitiva. La intervención estatal ahuyenta la inversión, paraliza la innovación, destruye la competencia, debilita la selección por el mercado. Este es un dilema que ningún gobierno populista ha podido resolver. 
La acción social es de remediar la pobreza. Ninguno de los ejemplos de populismo ha podido erradicarla, ni siquiera reducirla a una minoría como en los países desarrollados. Tampoco es ésta la verdadera intención. El líder y el aparato burocrático distributivo que crea basan su poder y prestigio en ayudar a los pobres. Sería suicida para el populismo reducirlos a una minoría. Muchos líderes y colaboradores del populismo no ven este punto y no se explican porqué les es imposible eliminar o reducir drásticamente la pobreza. Bastaría que miraran a los países que han conseguido minimizarla. Pero imitarlos sería eliminarse ellos mismos. El grupo privilegiado nota que su situación no ha cambiado mucho y no hace una oposición enérgica. Después de todo el populismo (si no se transforma en comunismo) es más tolerable y menos excluyente que la dictadura militar o religiosa. La protección del gobierno populista a los empresarios que son sus amigos les gana apoyo entre los privilegiados. Además para los muy apegados a las libertades y derechos humanos siempre está el temor a la represión informal o formal (pues se crean organizaciones políticas de vigilancia y un fuerte control del ejecutivo sobre el sistema jurídico y policial) y optan por callarse o abandonar el país. 
El sistema populista personal puede durar más o menos tiempo (Perón 10 años, Nasser 15, Kaddafi 41, Velasco Alvarado 7, Getulio Vargas 15, Nehru 17, Saddam Hussein 27, Sukarno 20, Fidel Castro 41, Kim Il Sung 41, en su variedad totalitaria: Mussolini 21, Hitler 12). Algunos (Fidel Castro, Hussein, Kadaffi) persisten todavía y otro (Kim Il Sung) ha logrado dejar un sucesor. Los sistemas de partido dominante, donde gobernantes mas profesionales suceden al líder populista, pueden durar mucho (Mexico 61 años, India 30). 
La caída de un sistema populista personal se produce en general por el estancamiento y deterioro de la economía, la persistencia de la pobreza que debilita el apoyo popular, la evidencia de que se forma un nuevo grupo de privilegiados en torno al líder y, en muchos casos, por las actitudes exclusivistas e ideológicas del líder que se enreda en conflictos internos con los privilegiados que ha escarnecido pero no eliminado y enemigos externos que reaccionan ante el nacionalismo agresivo. El fascismo es un dramático ejemplo de esto último. Un sistema de partido único o dominante puede tener una salida democrática. 
El balance del sistema, si termina sin conflictos graves, puede ser positivo en aumentos en la educación en general, cierta mejora del nivel de vida, y la consciencia de los pobres de que se los debe integrar al bienestar, pero en ningún caso se elimina la pobreza (que era el objetivo declarado al tomar el poder) y es cuestionable que esas ventajas necesiten del populismo. Quizá el resultado político más importante es llegar a la consciencia de que ese no es el camino. En los casos terminados el sucesor del populismo ha sido el sistema liberal capitalista que se había prometido enterrar para siempre y que tal vez se prefiere o tolera no por capitalista sino por democrático. Después de un siglo de capitalismo, comunismo, fascismo y populismo seguimos sin solución. Paradójicamente todos ellos se han presentado como la única solución. Tal vez la vía más promisoria sea un sistema de amplias libertades, administración transparente e información generalizada, sin líderes ni ideologías preconcebidas, que permita experimentos sociales múltiples y reversibles y una comparación crítica de los resultados.